Los fondos de inversión socialmente responsables ocupan un lugar cada vez más destacado en los mercados financieros. En un momento en que los desafíos de la emergencia climática resultan cada vez más acuciantes, un creciente número de firmas de inversión, a las que recientemente se ha sumado MyInvestor, ha optado por dar un impulso a las inversiones más comprometidas con la sostenibilidad social y medioambiental.

Para los inversores pueden enumerarse hasta una decena de razones para apostar por este tipo de inversiones, que aspiran a contribuir a la construcción de un mundo mejor:

1) Los criterios Ambientales, Sociales y de Gobernanza -conocidos como ESG por sus siglas en inglés- son una herramienta que mejora la gestión de las inversiones. Valoro que las empresas defiendan un mejor gobierno corporativo, se preocupen por el medio ambiente, sean conscientes de su responsabilidad en la sociedad, desde el trato a sus empleados y clientes, pasando por la calidad y seguridad de sus productos y servicios. Considero que todo ello, junto a la búsqueda de más calidad y seguridad en sus productos y servicios, tiene una clara trascendencia financiera, en sus cuentas y en la cotización en mercado.

2) Quiero impulsar un impacto positivo en la sociedad y en el medio ambiente. Estos productos miden el impacto material como, por ejemplo, la reducción de la huella de carbono de los fondos de bonos verdes. Hay muchos objetivos y temáticas en las que invertir: sanidad, transición energética, igualdad de género, mejora de la educación… Fondos con esta filosofía, que se pueden encontrar en MyInvestor, son SIGMA Global Sustainable Impact (GSI), BNP Paribas Funds Aqua, BB Adamant Sustainable Healthcare, RobecoSAM Global Gender Equality Impact, CPR Invest Education (Amundi), entre otros.

3) No renuncio a rentabilidad. En 2018, el 62% de los fondos sostenibles acabó en los dos primeros cuartiles –es decir, entre el 25% y el 50% mejor de su categoría- y sólo el 17% en el cuarto cuartil, según datos de Morningstar. Antes de 2017 el índice mundial MSCI World ESG muestra un comportamiento mixto frente a índices no sostenibles, pero mejora del comportamiento en 2018-2019. Es cierto que muchos productos son de reciente lanzamiento, lo que limita el horizonte de tiempo en el que podemos analizar su comportamiento. En 2019, los fondos ESG que comercializa MyInvestor se anotan rentabilidades de más del 40%, como es el caso de Candriam Equities L Oncology Impact.

4) Prefiero asumir menos riesgos. Uno de los ejes fundamentales de la ISR es la identificación y control de ciertos riesgos que escapan al análisis financiero. Y está probado, tal y como recoge la guía práctica de Afi-Allianz, que los índices ISR presentan menores caídas que sus índices originales y que la pérdida media en eventos extremos es menor en las estrategias ISR. La probabilidad de pérdida es menor que en los índices no ISR, la de ganancia superior y también más alta la probabilidad de batir a la inflación.

5) No voy a pagar más comisiones. Los fondos ESG tienen, en termino medio, comisiones en línea o incluso ligeramente por debajo de las de productos no sostenibles, según un informe de Natixis. 

6) Hay muchos productos para elegir. La Inversión Socialmente Responsable (ISR) tiene muchos enfoques que se ajustan a mis preferencias, desde las que no invierten en determinados negocios (armas, tabaco, juego…) hasta las que priman a las empresas que mejor lo hacen (Best in Class) y las que se esfuerzan en mejorar (Best Effort)… No hay excusas para no poder adaptar las carteras a criterios de sostenibilidad.

7) Me preocupo por las próximas generaciones. Las consecuencias del cambio climático van a ser soportadas fundamentalmente por generaciones futuras. Es la llamada «tragedia en el horizonte» comentada por el Gobernador del Banco de Inglaterra, Mark Carney, ya en 2015. Algunos fondos con esta filosofía son Nordea 1 Global Climate and Environment y BlackRock BGF Sustainable Energy, que se comercializan en MyInvestor.

8) Soy consciente de las limitaciones del universo de la ISR. Que la regulación viene, pero despacio; que la sostenibilidad para algunas entidades puede ser un barniz en la forma de gestionar, más que el corazón a la hora de hacerlo; que no hay homogeneidad en los conceptos ESG, ni valoraciones externas únicas.

9) Me parece positiva la participación activa en las compañías en las que se invierte. A través del diálogo con las empresas y del derecho de voto que realizan los gestores de muchos de los fondos de ISR, no sólo se reducen riesgos, sino que se construye una relación de confianza con las compañías en las que se invierte, con beneficios para todos (empresa, inversores, sociedad). 

10) Está alineado con mi forma y mi voluntad de ser: Un 61% de los inversores globales considera que todos los fondos deben tener en cuenta factores de sostenibilidad, pero sólo un 15% de los encuestados ha invertido en fondos de este tipo, según un estudio de Schroders. Yo quiero contribuir a elevar ese 15%. 


Marian Fernández es experta en inversión responsable de MyInvestor