Carles Puigdemont ha decidido montar un nuevo partido. No se ha roto la sesera a la hora de bautizarlo. Le ha puesto Junts, per Catalunya. No confundir con Junts per Catalunya. La coma, ya se sabe, tiene mucho valor y, en el caso del político huido, le sirve para evitar que sus ex compañeros le demanden por apropiarse de un nombre con el que ya se presentó a las elecciones de 2017. A eso, Artur Mas, que hasta el momento no ha dicho ni mu, lo llamaría astucia. Los políticos independentistas aspiran a derrotar al Estado no con las armas, ni con la ley, sino con astucia.

Para poder acceder a este y otros contenidos debes de ser suscriptor.

Opciones de suscripción

¿Todavía no estás seguro? Consulta aquí todas las ventajas de suscribirte a El Independiente.

¿Ya eres usuario Premium?

Identifícate