Seguimos teniendo la manía de llamar puente a “todo aquel espacio de tiempo añadido a un fin de semana”, por aquello de que en su origen, hace referencia a los días intersemanales laborables que pillan entre festivos y que muchos tienen la suerte de conseguir como de tiempo libre. Enhorabuena.

No, lo del doce de octubre de este año 2020 no ha sido un puente. Pero sí lo es sobre aguas turbulentas. Muy turbias, diría yo que bajan. Tanto, que no he podido evitar sumar a nuestra ya famosa lista de canciones un clásico que no podía faltar. En 1971 no bajaban mansas tampoco en los Estados Unidos (o desunidos) de América. Los disturbios raciales (también entonces) y la sangría de Vietnam llenaban titulares y cadenas de radio. Por eso de pronto era más precioso todavía escuchar una letra que decía

When you’re weary, feeling small
When tears are in your eyes, I will dry them all, all
I’m on your side, oh, when times get rough
And friends just can’t be found
Like a bridge over troubled water
I will lay me down

Cuando estás cansado, y te sientas pequeño
Cuando las lágrimas están en tus ojos, las secaré todas, todas
Estoy de tu lado, oh, cuando los tiempos se ponen difíciles
Y no puedes encontrar amigos
Como un puente sobre agua turbulenta
Me acostaré …

El tono dulce y sentimental que solamente el dúo Simon & Garfunkel podía imprimir a un tema como este terminó de hacer de esta canción uno de los himnos más recordados de la cultura del Siglo XX. Y eso que ya no se llevaban bien. Poco tiempo después, partieron penas. Sí, penas.

No es que hayan sido unos chicos especialmente divertidos, pero ahí reside ese encanto tan propio de filmes como Love Story o las postales de puestas de sol tan de moda entonces.

Imaginemos la escena. Paul Simon observa el East River desde la ventana de su apartamento mientras cae la tarde. Está de bajón. En ese momento recuerda una canción que siempre escuchaba cuando se sentía así. Y es que la idea de ser un puente sobre aguas turbulentas tiene su origen en un tema que melódicamente no tiene nada que ver. El gospel más pegado a las plantaciones sureñas de los Swan Silvertones entregó en el disco que escuchaba cada vez que estaba de bajón una frase que Paul jamás olvidó: “Seré tu puente sobre aguas turbulentas…”

Así comienza a escribir el cantautor de New Jersey nuestra nueva incorporación a la playlist con las mejores canciones de todos los tiempos. Poco después las aguas se agitaron bien entre Art y él durante la grabación. Tanto que se dice que gracias a esas desavenencias, el arte del dúo fue inimitable (véase “hermanos Gallagher”)

No tardaron en separarse. Todo un presagio. También lo es ahora que tampoco es que vayamos sobrados de calma en nuestra vida cotidiana. Quizá necesitamos más puentes y menos turbulencias.