Hace algo más de un año saltaban las alarmas en los mercados financieros. La pendiente de la curva de tipos de interés de la deuda pública en Estados Unidos (esto es, la diferencia entre la TIR del bono a 10 años y la de la referencia a 2 años en dólares) se situaba en 0 (e incluso en alguna sesión de agosto de 2019 fue negativa). La curva se «aplanaba» (en una cota del 1,50%), lo que anticipaba una recesión en un plazo de entre 6 y 12 meses. La evidencia histórica, aunque no estadísticamente suficiente, era «contundente».

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