Paco, al que siempre se le dieron bien los idiomas, está haciendo ahora un curso de Mindfullness por internet. Gratuito, pero de la Universidad de Yale, nada menos. Dice que presiente que la cosa ahora va por ahí y que tantos años trabajando en hostelería han sido un freno para su verdadera vocación. Es uno de tantísimos currantes que despiertan ahora del letargo de una nómina que creían segura.

En ese mismo curso, la eminente profesora cuenta, según me dice Paco, que el paso de la pandemia por el mundo ha dejado también la oportunidad de «tener que cambiar de trabajo» para muchas personas. Claro, no queda otra. La pregunta es: ¿Estamos preparados?

Are you ready?

La primera canción que me vino con ese principio en su letra es una singularidad que ofrece de vez en cuando el pop. El género acapella, que tantas alegrías da cuando se canta bien, llegó al número uno en el mundo con una versión de un tema soul que casi pasó inadvertido en 1985. Puristas, he dicho «casi». Se trató, en su versión original, de un número uno en USA aupado por la comunidad religiosa norteamericana, y que casi no llegó a nuestras efe emes. La mitad de los Isley Brothers (que se hacían llamar Isley Jasper Isley) lo lanzó casi como un himno de hermandad en aquellos años 80 tan entretenidos.

A todo esto llegaron Housemartins y convirtieron esta pieza en la canción de la navidad de 1986 en el Reino Unido. ¿Cómo? prescindiendo de todo lo que no sea voz humana. Venga, hasta luego baterías, cajas de ritmos, sintetizadores y todo lo que no sean dos pequeñas y frágiles cuerdas vocales resonando a la vez en varias laringes.

La verdad es que en esa banda tan corta en el tiempo se juntaron varios de los British talents más destacados de la escena «no tan de Londres» inglesa. Cuando acabó el sueño del éxito, Paul Heaton montó Beautiful South y Norman Cook, ahora reconocido DJ, montó inventos como Freak Power. En fin, si el lector no está metido en esto de la música, le sonará todo a chino, pero baste saber que todo lo que pasó después apenas tiene relación con un canto como este, lleno de fe… en el ser humano.

Divertida era la puesta en escena cuando había que actuar en televisión, con la gente bailando como si fuese una de Gloria Gaynor y el playback asomando tras las tonterías que se permitía Paul con el micrófono. Ojito a las indumentarias y las poses de la tropa al hacer los coros:

Are you ready for the time of your life?

It’s time to stand up and fight

¿Estás listo para el momento de tu vida?

Es el momento de levantarse y luchar

Pensé que sería bueno traer estos coros ahora para adjuntarlos a la banda sonora de la vida reciente de Paco, el camarero que quiere ser profesor de Mindfullness por la Universidad de Yale, a distancia. Y de todos aquellos a los que no les queda más remedio que reinventarse, que en medio de todo esto, somos todos.