Cada 10 de junio celebramos el Día Mundial de la Seguridad Vial con la esperanza de que las cifras de accidentes de tráfico y fallecidos en carretera disminuyan. La seguridad vial es la máxima que lidera todos los esfuerzos del sector del transporte, y por ello, el sector del autobús no cesa en sus esfuerzos para conseguir cero víctimas mortales. En cuanto a víctimas se refiere, la única cifra aceptable es cero. Son muchas las pérdidas que hemos tenido que lamentar a causa del Covid y el sector del autobús está comprometido en no sumar ni una sola víctima más.

Aunque los accidentes en autobús suelen tener gran cobertura mediática por el número de viajeros implicados, la realidad es que el transporte en autobús registra la tasa de siniestralidad más reducida de todos los modos de transporte por carretera, lo que le convierte en el modo más seguro de la carretera, de acuerdo con los datos de la Dirección General de Tráfico (DGT). En 2019, por primera vez en la historia desde que hay registros, se cerró el año con 0 víctimas mortales en autobús, aunque desafortunadamente, en 2020 lamentamos la pérdida de un viajero.

Los datos hablan por sí solos, es posible conseguir cero víctimas mortales y se ha demostrado que el autobús es un gran aliado de la seguridad y debemos impulsar su uso, porque no solo contribuye decisivamente a reducir la pérdida de vidas humanas, sino que también a la reducción de costes en términos de asistencia sanitaria y minusvalías por accidentes de tráfico. Hay que tener en cuenta que cada año mueren en el mundo cerca de un 1,3 millones de personas en las carreteras.

Es posible conseguir cero víctimas mortales y se ha demostrado que el autobús es un gran aliado de la seguridad»

Los accidentes de tráfico son una de las principales causas de muerte y la primera entre los jóvenes. Es verdad que en los últimos años se está haciendo un esfuerzo por parte de las autoridades para que esta otra pandemia se frene, y, en ese sentido, es importante destacar las cifras de nuestro sector y la profesionalidad de nuestros conductores, aunque no hay que caer en ningún triunfalismo, sino buscar la máxima excelencia para contribuir a ir solucionando esta lacra.

Por eso, aunque estamos en la senda correcta, debemos seguir trabajando y aplicando las mejoras necesarias para alcanzar la máxima seguridad vial. Somos conscientes de la importancia tanto del factor humano como del factor técnico cuando ocurre un accidente. Por eso, hay que seguir incorporando sistemas de mejora para reducir los accidentes a la mínima expresión e invirtiendo en formación para mejorar la alta profesionalidad de los conductores de autobús. El objetivo es conseguir de nuevo los datos registrados en 2019: 0 víctimas mortales.

La seguridad vial es responsabilidad de todos los conductores, y en nuestras manos está conseguir alcanzar la cifra de cero víctimas mortales en carretera.

Rafael Barbadillo, presidente de la Confederación Española de Transporte en Autobús, CONFEBUS