Josep es un ladrón, estafó más de 500.000 euros a su empresa y huyó con el dinero robado que se gastó en otro país. Cuando fue finalmente detenido, el fiscal pidió para él nueve años y así lo sentenció el Tribunal. Los está cumpliendo en una prisión catalana, hasta ahora al lado de los presos del procés. Sus compañeros políticos en prisión cometieron un delito de sedición contra el Estado y malversaron fondos públicos por valor de 7 millones de euros según el Supremo y el Tribunal de Cuentas. Están condenados, como Josep, entre 9 y 13 años de cárcel, pero mientras disfrutaban de un puente de permiso para celebrar la verbena de San Juan, fueron indultados por el Gobierno por “razones de utilidad pública”. 

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