Si fuera por cualquier creador, los trabajos artísticos o literarios jamás tendrían fecha de entrega. Es bien sabido que han de ser las exigencias del mercado las que ponen fechas y límites a ese instinto natural de todo autor de repasar una y otra vez lo hecho, en una continua insatisfacción que a veces tampoco ayuda a mejorar lo ya creado. En otras, sí. Cuando pasan décadas y se trata de alguien con un talento que va más allá de lo común, vamos a permitir que retoque lo construido para, con toda seguridad, mejorarlo.

Ni está mal escrito, como muchos sabrán, ni es un error decir que la gran Barbra tiene nuevo disco. Después de ser la única artista que durante seis décadas seguidas ha conseguido que sus álbumes fueran número uno en el mundo, quería añadir un bonito capítulo más a su Historia. Un hito fruto de su confinamiento y de una reflexión personal sobre su vida. Sí, claro, hay canciones inéditas de sus archivos, con grandes de la música como Carole King, Barry Gibb, Willie Nelson, Randy Newman, o incluso la Rana Gustavo. Pero no es lo único que podemos encontrar en su nuevo trabajo.

Con la edad, nos volvemos más exigentes en cuanto a lo que queremos o no hacer. A sus casi 80 años y tras el confinamiento, ha removido los cimientos de una carrera llena de éxitos y premios (recordamos que tiene en sus vitrinas todos los más importantes) para centrarse en las obras dejadas para la posteridad y poder revisarlas desde la perspectiva del tiempo y la experiencia.

Dicen que se enfada con su iPhone porque el texto predictivo no reconoce su nombre, y le pone una “a” de más. No quiere añadir su móvil a la lista de cosas que no puede controlar. Sabe muy bien cuáles son. Esta mujer de récords, también tiene el nada común privilegio de haber tenido el control absoluto de sus premiados discos y películas, como ya recordamos en alguna otra ocasión. Pero hay cosas que no puede controlar. Reconoce que el destino y la pandemia se aliaron para que no sacara nuevo disco con material nuevo en 2020, tal y como tenía previsto. Así que aceptó el reto acudiendo a alguna caja fuerte donde guardaba preciosas grabaciones.

Ha estado 5 años construyendo su casa en Malibú, jugando a la bolsa con su marido, ese actor que conocemos bien de series y películas de los 70 y 80 llamado James Brolin, y durante el último año, poniéndose a salvo del Covid mientras repasaba canción por canción todo el material que conserva.

Lo ha hecho con más atención, con la paciencia del artesano que se conecta por Zoom cada día con su fiel ingeniero de sonido»

Si bien ya hizo este ejercicio hace 9 años con su primer “Release Me”, ahora lo ha hecho con más atención, con la paciencia del artesano que se conecta por Zoom cada día con su fiel ingeniero de sonido para recobrar esas grabaciones de su gigantesca voz, dando nueva vida a lo ya trabajado.

Añadiremos a nuestra maravillosa y recomendable playlist una opción excelente y tremendamente oportuna de las 10 que presenta el álbum. Originalmente compuesta y cantada en 1971, este tema está de plena vigencia ahora. Una canción sostenida casi totalmente por el fuerte canto de la diva que fue alguien a pesar del descrédito de su madre, que pensó que no llegaría a nada extraordinario, y no convenía intentarlo. A ella dedicará Barbra el libro que debe a su editorial desde hace un lustro, y con el que ha avanzado también bastante en el último año.

Una pieza musical que provoca vértigo por lo presente de las desigualdades sociales. Cantado hace cincuenta años, evidencia que poco o nada ha cambiado.

Y mientras tu estómago está lleno

En algún lugar de este mundo

Alguien tiene hambre

Cuando hay tanto, ¿alguien debería tener hambre?

Y mientras tus hijos duermen

En algún lugar de este mundo

Un niño no tiene hogar

Cuando hay tanto, ¿algún niño debería quedarse sin hogar?