En la última presentación de resultados de Airbus abundaron las malas noticias. El fabricante de aviones anunció una caída de su Ebit ajustado (beneficio antes de intereses e impuestos) de más de la mitad. Los nuevos pedidos también se redujeron cerca del 50%. Y la compañía reconoció una serie de problemas afectando a varios de sus principales proyectos.

Especialmente preocupante es la situación del avión de transporte militar A400M, que ya obligó en 2016 a realizar provisiones por valor de 2.200 millones de euros, tras verse golpeadas por retrasos y problemas técnicos, que amenazan con abrir un frente legal con los clientes. «Todavía quedan retos para cumplir con las capacidades contractuales, asegurando suficientes pedidos de exportación a tiempo, recorte de costes y exposición comercial», informó la dirección del grupo, que también reconoció algunas dificultades en los modelos A320neo y A350.

Pese a sus débiles cuentas, sube cerca de un 20% en bolsa en el año hasta cotas récord

Teniendo en cuenta todo esto, resulta difícil entender que las acciones de Airbus acumulen en 2017 un alza próximo al 20%, extendiendo una remontada superior al 55% en los últimos diez meses, que le ha llevado a moverse en cotas récord, elevando su valoración por encima de los 58.000 millones de euros.

Pero el mercado hace tiempo que ha decidido dar un voto de confianza a la compañía, poner la mirada en el futuro e ignorar las turbulencias del presente. Un ejemplo claro lo ofrecieron los analistas de Citi, quienes tras conocer estas cuentas decidieron mantener sin cambios sus previsiones para el conjunto del año, aunque «claramente Airbus tiene un poco más que hacer en los 9 meses restantes».

El banco estadounidense mantiene una visión positiva sobre el grupo, al que da un consejo de compra con un precio objetivo de 82 euros, un 9% por encima de su precio de cierre este miércoles.

La firma, que mantiene una visión positiva sobre el futuro de la industria aeroespacial, espera «que Airbus plasme un fuerte crecimiento de beneficio por acción, debido al aumento de las entregas de aviones, respaldado por una gran cartera de pedidos y a las mejoras de márgenes en el principal negocio de Airbus Commercial, impulsadas por mayores volúmenes, la reducción de las pérdidas del A350 y un viento de cola concreto derivado de la debilidad del euro frente al dólar».

En Carax Alphavalue también se muestran confiados en la elevada cartera de pedidos del grupo, hasta el punto de considerar «anecdóticas» las débiles cifras del primer trimestre, y confían en que Airbus cumplirá con sus objetivos de entregas de más de 700 aeronaves en el año. La firma gala concede al fabricante de aviones un potencial de revalorización del 21,5%, hasta los 91,4 euros.

Un aumento del gasto en defensa de Europa podría beneficiar a Airbus

Para alcanzar estas desafiantes metas, Airbus podría tener un aliado en el presidente de Estados Unidos, Donald Trump. Y es que, según los analistas de Carax Alphavalue, los planes de Trump en materia de defensa (incremento del gasto interno y menor apoyo a la defensa europea) podría representar un cóctel ideal para las empresas europeas del sector.

«El negocio que existe para la renovación de equipamiento militar es enorme. La necesidad de adaptación a métodos digitales es flagrante, lo que contrasta con la cartera de pedidos de los fabricantes de aviones civiles con una visibilidad a más de 10 años vista», observan.

Además, «a esto hay que añadir el hecho de que durante los próximos años los proveedores de defensa americanos van a estar bastante ocupados si finalmente el señor Trump aprueba el incremento anunciado hace unas semanas en el presupuesto de Defensa, algo que, sin duda reducirá la competencia. De cumplirse este escenario pondría contento a los fabricantes europeos, en especial a los que más dinero pierden como el programa A400M de Airbus», añaden.