Unos resultados muy por encima de lo previsto. Fuertes volúmenes de ventas. Sólido comportamiento de áreas de negocio clave como la de petróleo y gas. Una elevada cartera de proyectos. Y la expectativa de obtener un notable volumen de contratos en los próximos trimestres.

Cuando Técnicas Reunidas hizo públicas sus cifras del primer trimestre, el pasado 12 de mayo, parecía contar con todos los elementos para convencer a los inversores. Y sin embargo, en las trece sesiones transcurridas desde entonces, la compañía acumula un retroceso en bolsa próximo al 6%, lo que le ha situado en sus niveles más bajos desde el pasado noviembre.

Técnicas Reunidas ha caído a mínimos de seis meses, pese a sus buenos resultados

Los inversores parecen haber puesto el foco más en los puntos menos alentadores del negocio del grupo de infraestructuras industriales. Por ejemplo, en Bankinter resaltaban tras conocer las cuentas que “las adjudicaciones son algo débiles comparadas con otros trimestres (776 millones de euros frente 1.015 millones de euros en el primer trimestre de 2016), teniendo en cuenta que el repunte del precio del crudo (55 dólares por barril en el primer trimestre de 2017, frente a 35 dólares en el primer trimestre de 2016) invitaba a pensar que se llevarían a cabo más proyectos dentro del sector petrolero”.

En este sentido, el reciente descalabro de los precios del petróleo -el Brent ha perdido un 10% de su valor en siete semanas- ensombrece un poco más las perspectivas de la compañía, ante el temor de que detenga nuevamente la inversión de las compañías del sector.

Sin embargo, Técnicas Reunidas podría tener argumentos para confiar en ser capaz de capear esta coyuntura. Como observan los analistas de Banco Santander, el grupo tiene detectados contratos pendientes de adjudicación por valor de 30.000 millones de euros y éstos muestran una notable diversificación regional (Latinoamérica, Oriente Medio, Sudeste asiático) y sectorial (petroquímica, gas, energía, refino).

El mercado teme que el complejo escenario actual dañe sus márgenes

Además, la compañía cuenta aún con una cartera de proyectos pendientes por un valor superior a los 10.000 millones de euros. Pero, en un entorno complejo como el actual, este punto no parece suscitar demasiado entusiasmo entre los expertos.

Así, desde Sabadell advierten de que “tener un backlog de 10.000 millones de euros no sólo no aporta visibilidad, sino que es una amenaza. El riesgo de que se den revisiones de rentabilidad de los contratos es todavía elevado en un entorno en el que los clientes están poniendo en escena la optimización del capex -inversiones en bienes de capital- más agresiva de todos los tiempos (a los niveles actuales es difícil encontrar petroleras que generen caja en el upstream)”.

Teniendo en cuenta esto, los analistas del banco subrayan el impacto en márgenes que puede sufrir la empresa a través de los proyectos actuales. Por eso, “creemos que el mejor de los escenarios es que Técnicas Reunidas no cierre grandes contratos en estos momentos, porque su delivery podría comprometer la rentabilidad futura cuando el sector haya pasado por este valle de inversión”, sostienen.

Así, la fortaleza mostrada en el primer trimestre de 2017 podría convertirse en algo efímero. “Para nosotros, 2017 va a ser un año de transición, con un gran componente de ingeniería y compras, con bajos riesgos operativos y reducido peso de trabajos de construcción. Sin embargo, esperamos que el panorama empeore en 2018, año en el que las obras empezarán a ejecutarse y con ellas los riesgos de ejecución”, avisan en Alantra.