El Independiente

Campbell Soup y el coste de volver a gustar

Envases de sopa de Campbell Soup.

Pocas cosas han hecho más por elevar a Campbell Soup a la condición de emblema a nivel internacional que la serie de 32 lienzos que le dedicó en 1962 el artista Andy Warhol, en una obra referente del llamado pop art.

Pero si este movimiento artístico forma ya desde hace tiempo parte del pasado, el fabricante de sopas enlatadas, con casi 150 años de historia, se afana también en los últimos tiempos por demostrar que sus días de gloria no han quedado atrás. La compañía apunta a sellar en 2017 su tercer año consecutivo de recortes de ventas, en una inquietante trayectoria que también se ha dejado notar sobre el parqué: en doce meses ha visto esfumarse casi una cuarta parte de su valor.

Detrás de esta negativa deriva se encuentra el cambio en las tendencias de los consumidores, que se inclinan cada vez más por productos frescos y naturales, en detrimento de los alimentos envasados.

La preferencia de los consumidores por productos frescos ha golpeado las ventas de Campbell

La compañía, consciente de ese desafío, lleva años tratando de introducirse en el campo de los productos orgánicos. Ya en 2012, adquirió Bolthouse, una marca de zanahorias, zumos y salsas para ensaladas cuyo rendimiento ha quedado muy debajo de las expectativas.

Y la pasada semana, Campbell Soup anunció la compra de Pacific Foods de Oregon por 700 millones de dólares en efectivo. La compra de esta compañía, líder en la producción de sopas y caldos orgánicos, ha sido entendida por los analistas como una maniobra lógica para adentrarse en un segmento de negocio de más rápida expansión.

“Aunque no vemos sinergias significativas, creemos que este negocio trae un perfil relativamente más robusto de la línea alta de la cuenta de resultados […], con el potencial para Campbell Soup de ampliar la distribución y aportar un conjunto más robusto de capacidades en I+D”, indican los analistas de Barclays.

Desde el banco inglés, observan que Campbell Soup era el candidato más lógico para la compra de Pacific Foods y resaltan que la adquisición del grupo de sopas -la primera que realiza Campbell en este segmento desde 2008- es la que mejor encaja con su negocio principal de todas las realizadas recientemente.

Sin embargo, la compra no parece haber despertado el entusiasmo de los inversores. De hecho, las acciones de Campbell Soup firmaban este lunes su cuarto descenso consecutivo, hasta situarse en mínimos de 18 meses.

Los expertos creen que el precio pagado por Pacific Foods ha sido muy elevado

Las dudas de los inversores responden, principalmente, al precio abonado por la compra de Pacific Foods. En Credit Suisse, donde aplauden el movimiento, indican que, “sin embargo, con una etiqueta de precio que supera las 20 veces Ebitda para un negocio de margen operativo tan bajo (probablemente de un sólo dígito), la adquisición no proporcionará mucho en términos de beneficios financieros ni mucha ayuda para la acción”.

Además, como observan en Citi, resulta “desconcertante” que Campbell Soup no haya ofrecido datos sobre las tasas de crecimiento del negocio adquirido y, sobre todo, que no hiciera indicaciones sobre las posibles sinergias, cuando se trata de una operación en la que “el mayor fabricante de sopas de los Estados Unidos está comprando una compañía de sopa y probablemente de menor escala”.

“Tenemos que creer que habrá algunas sinergias entre Campbell y Pacific Foods en el futuro”, comentan en el banco estadounidense, donde confían en que el acuerdo será positivo con el paso del tiempo, “pero la ejecución es clave y ha sido un asunto pendiente sobre Campbell, dados todos los problemas” en su división de productos frescos.

Por todo esto, la compra de Pacific Foods parece poco capaz de revertir la suerte del emblemático grupo de sopas enlatadas. Credit Suisse y Barclays han mantenido recomendación de infraponderar sus acciones, mientras que JPMorgan y Citi reiteran su visión neutral sobre el valor.

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