Ahora Madrid era Podemos + Ganemos. Se hizo con el Ayuntamiento de la capital. Y ahora es la suma de hasta ocho corrientes, las que encarnan sus 20 concejales. Una especie de Frente Judaico Popular suavizado. “Hasta yo me pierdo”, bromea el concejal de Urbanismo, José Manuel Calvo.

En Podemos hay ritistas y espinares. Está IU. Está Equo. Está el Madrid 129, escindido de Ganemos. Está Ganemos, la corriente más echada al monte. Hay una concejala anticapi que es de Ganemos. Hay –novedad- manuelistas, los más leales a la alcaldesa Manuela Carmena. Y hay sujetos políticos no identificados, como los ediles Nacho Murgui, Pablo Soto o Paco Pérez, que se llevan bien con todos y no son de ninguno. La vida de Brian.

“Manuela es encantadora, pero su talante es presidencialista”, dicen en Ganemos

Más allá de esta supuesta ingobernabilidad, la mayoría declara remar en la misma dirección. Y añade que la evidencia es que los tres grandes escándalos de los primeros 550 días de Carmena han sido los tuits de Guillermo Zapata, los titiriteros y la Baltasar-mujer de la carroza de los Reyes Magos. “Esperanza Aguirre dice que Madrid la gobierna el desastre y que la ciudad esta sucísima. Pero creo que su mensaje no cala”, niega un activista de barrio de Ahora Madrid.

De acuerdo con la decena de personas consultadas para este reportaje, en el Gobierno local no hay división sino “piques” –a veces personales-. Tiranteces adobadas de “buen rollo”. Lo que sí hay es un conflicto bastante abierto con Ganemos y con las bases. “Manuela es una persona encantadora, pero tiene un talante presidencialista que quizás dificulta la labor colectiva. En Ahora Madrid se mantiene la estructura vertical de la época de Ruiz-Gallardón, y eso es lo que queremos cambiar”, cuenta Montse Galcerán, de Ganemos. Galcerán, presidenta del Distrito de Tetuán y una de las más temidas por su ortodoxia, estuvo esta semana apoyando a los okupas del Patio Maravillas.

Sánchez Mato (IU) ha confrontado con Montoro y ahora es uno de los hombres fuertes

No fue la única miembro del Pleno en defender la okupación social. Junto a ella, Celia Mayer (M129, ex Ganemos) y Carlos Sánchez Mato, de Izquierda Unida. Responsable de Economía y Hacienda, Sánchez Mato se está labrando un perfil propio al debatir con Cristóbal Montoro sobre los Presupuestos. El Ayuntamiento recorta eficazmente el déficit y la deuda, pero Hacienda le acusa de sobrepasar el límite en 17 millones. Este lunes 21 de noviembre se reúnen con el ministro Carmena y Sánchez Mato, cuyo principal asesor es Eduardo Garzón, hermano de Alberto.

Rita Maestre y José Manuel Calvo en una Junta de Gobierno.

Rita Maestre y José Manuel Calvo, en una Junta de Gobierno. EUROPA PRESS

Hay una regla no escrita en Ahora Madrid: cada uno va por libre hasta donde se pueda. En lugar de disciplina de voto, se admiten disidencias. “Podemos tener diferencias internas en momentos determinados, pero lo importante es que mantengamos el orden. Llevo mucho en política y las distintas percepciones son buenas”, afirma Inés Sabanés, de Equo. Sabanés asumió el área de Medio Ambiente –“una concejalía que me consume, porque he heredado contratos viciados de las alcaldías precedentes”- y su equipo ha tenido roces con el de Sánchez Mato por la imposibilidad de remunicipalizar servicios como el de limpieza.

Hay frustración porque hay cosas del programa que no se pueden hacer”

“Más que roces y tensión, hay una gran frustración”, resume Luis Cueto, coordinador general de la Alcaldía y hombre fuerte de la alcaldesa. “El PP dejó atado y bien atado los contratos de limpieza. Para quien llevara en su programa la remunicipalización y no se haya leído la letra pequeña de la ley, según la cual habría que despedir a miles de personas por pasar una entidad de privada a pública, es normal que haya decepción”.

El conflicto con los okupas, similar al que vive Ada Colau en Barcelona, no es el único que enfrenta a Ahora Madrid con sus bases. España vive en relativa paz social desde que surgió Podemos, en mayo de 2014. Pero el activismo sigue en los distritos, y sus diferencias con los que gobiernan ha hecho que últimamente las calles aparezcan salpicadas con pintadas de Ahora Mierda.

La cara de un edil apareció por carteles de Lavapiés a modo de presidiario

El presidente del Distrito Centro, Jorge García Castaño, ha sido el blanco de esa incomprensión. Su cara apareció en verano por decenas de carteles del barrio de Lavapiés a modo de presidiario. Le acusaban de querer convertir Lavapiés “en un gran parque temático”. “Sinceramente, no creo que ese choque sea mayor que el que se da en otras partes. Creo que hemos pasado lo peor. Soy optimista, siempre que no nos pueda la ansiedad o las ganas de protagonismo de cada sector”, responde García Castaño.

El edil de Economía Carlos Sánchez Mato (IU) en una reunión con vecinos.

El edil de Economía Carlos Sánchez Mato (IU), en una reunión con vecinos.

García Castaño pertenece a la corriente de Tania Sánchez y apoyó a Rita Maestre en las primarias de Podemos, que salió derrotada frente a Ramón Espinar. “Yo apoyé a Espinar y estoy encantado de trabajar con Rita Maestre codo con codo”, defiende el responsable de Urbanismo José Manuel Calvo. “Yo también he tenido que lidiar con las bases. La asamblea que pegó los carteles contra Jorge, Stop Hotel Lavapiés, también me apuntó a mí. Y tuve que explicar por qué hacíamos lo que hacíamos en una charla en la Universidad Autónoma”, agrega Calvo.

Tensionar es sano, pero vivir siempre solo y en la tensión impide caminar”

Pero hay tensión. Y muchos vecinos espetan al equipo de Gobierno que la ciudad está sucia, a lo que el Ejecutivo local se limita a responder que los contratos son heredados, lo que no siempre satisface. Un pasquín recientemente publicado de Equo sintetiza esta situación de calma chicha: “En Ahora Madrid conviven dos tradiciones organizativas: la individualista y la colectivista. Tensionar es sano e inevitable, pero vivir siempre solo y en la tensión impide caminar”.

Las plataformas más aguerridas han ido quedando arrinconadas en lo institucional. La prueba es Madrid 129, el colectivo de Guillermo Zapata y Celia Mayer que se escindió de Ganemos en junio y busca vías de diálogo entre todas las corrientes de Ahora Madrid. Este sábado 19 de noviembre, M129 celebra un encuentro en la calle de Ercilla, en el barrio de Embajadores, para debatir sobre el futuro de la coalición. “Estos días discutimos parte de nuestro futuro”, declara un activista.