El partido Popular ha decidido recurrir la negativa de la juez Rosa María Freire -que lleva el caso de los ordenadores de Bárcenas-, a aceptar su propia recusación, y lo hace sobre la base de las afirmaciones que ella misma vierte en el auto del pasado día 20. Los servicios jurídicos del PP alegan que expresiones como «desconozco si esto significa a ojos del recurrente que soy extraordinariamente inteligente o que, por el contrario, soy un instrumento en manos de mentes privilegiadas, seguramente masculinas», demuestran «una preocupante predisposición peyorativa» respecto al partido «al poner de manifiesto que esta parte ha tratado de cosificarla por el hecho de ser mujer».

Se trata, dicen los populares, de una nueva causa de recusación porque la juez realiza, a su juicio, «una interpretación maliciosa y prejuiciosa respecto de la exposición de hechos objetivos», señalan en el texto del recurso, adelantado por El Independiente.

La nueva recusación va acompañada de algunos recortes de prensa que coinciden  en afirmar que la juez acusa al PP de actuar con machismo, lo que trasluce una «enemistad manifiesta con esta parte» que es una de las causas para pedir la recusación de un juez, según recoge el artículo 219 de la Ley Orgánica del Poder Judicial.

Además, cuestionan que sea la propia juez la que decida sobre su recusación, cuando la ley establece, aseguran, «que no es el recusado sino el instructor de la recusación quien decide sobre la admisión a trámite del incidente de recusación». En este sentido, que Freire haya decidido inadmitir de plano la recusación del PP «cuando su única actuación debiera haber consistido en emitir un informe en el que rechace o admita la causa y en elevar las actuaciones al juez instructor sustituto, es una nueva muestra de la confrontación y enemistad manifiesta que hacia el PP evidencia la señora instructora».