Es un niño, tiene cinco meses y en apariencia está sano. Ha conseguido evitar una enfermedad genética fatal a través de la controvertida ‘técnica de los tres padres’. Es el primer bebé nacido con este método, según anuncia la revista New Scientist.

El procedimiento se ha llevado a cabo por un grupo de científicos estadounidenses del New Hope Fertility Center afincados en México, donde no hay legislación al respecto. En Estados Unidos, en 2002 la FDA pidió a las clínicas que dejaran de hacer este tipo de transferencia de ADN por cuestiones éticas y de seguridad. La técnica sólo está autorizada de manera oficial en Reino Unido.

La técnica de los tres padres se utiliza para evitar las enfermedades mitocondriales, que son las producidas por alteraciones en el material genético que hay en las mitocondrias. En este caso, el síndrome de Leigh, que afecta de manera grave al sistema nervioso.

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Las mitocondrias son los motores de las células. Están flotando en el interior de la célula, en el citoplasma. Extraen energía del oxígeno que respiramos para alimentar a la células. Tienen ADN propio y se transmite a los descendientes siempre a través de la madre.

Si la madre tiene una alteración en ese genoma lo puede transmitir a sus hijos. Para evitarlo los científicos reemplazan ese ADN mitocondrial por el de un donante.

Se toman óvulos de la madre con mitocondrias enfermas y de una donante. Se extrae el núcleo del óvulo sano de la donante y se sustituye por el de la madre oficial. El núcleo de la donante se destruye. Luego, este óvulo combinado es fertilizado por el esperma del padre.

El investigador Carlos Simón mantiene que no es posible asegurar que el niño esté sano

«No es posible asegurar que el niño está sano. Puede parecerlo ahora, pero quizá los síntomas aparezcan cuando crezca», asegura a El Independiente el investigador Carlos Simón, catedrático en obstetricia y ginecología de la Universidad de Valencia y director científico de Igenomix. «Ningún comité ético ha supervisado el diseño del experimento y tampoco hay ninguna publicación científica sobre el asunto», apunta. Mientras en Reino Unido están trabajando con pies de plomo en el uso de esta técnica, el equipo del doctor John Zhang se ha saltado todos los controles instalando el laboratorio en México.

El equipo de Zhang asegura que hará públicos los detalles del procedimiento en el Congreso Científico de la Sociedad Americana de Medicina Reproductiva, en octubre. «En ese congreso sólo se presentan resúmenes de los experimentos, no estudios científicos completos», incide escéptico Simón.

Sí han adelantado que querían optar por la transferencia pronuclear, que consiste en tomar los óvulos de la madre con mitocondrias enfermas y de la donante y fertilizar ambos con los espermatozoides del padre. Antes de que prosperara la división celular, se extraería el núcleo del óvulo sano del donante y se sustituiría por el de la madre oficial. El núcleo de la donante se destruiría. Sin embargo, la pareja, musulmana, no se sentía cómoda con esta opción.