Pedro Larena, consejero delegado de Popular, se reunió el martes con los grandes inversores de la City de Londres por primera vez desde que asumió su cargo en julio, para presentar el plan estratégico 2016-2018 del banco. Un plan que, en palabras del ejecutivo, «es insuficiente y debería haber sido más ambicioso», asumiendo que la entidad tiene capacidad para alcanzar con facilidad las metas que se ha fijado.

«Popular será, de nuevo, en el futuro, el banco más rentable», aseguró Larena, acompañado por el nuevo director financiero del grupo, Javier Moreno, y por el responsable de relaciones con los inversores, Carlos Berastain.

El consejero delegado subrayó su compromiso de reducir el volumen de activos no productivos, aumentando el nivel de provisiones, recurriendo para ello a los 2.500 millones logrados en la ampliación de capital. Para lograr una cobertura del 50% de estos activos, Larena asume que se mantenga la dinámica positiva que muestra actualmente el mercado inmobiliario.

Popular será, de nuevo, en el futuro, el banco más rentable», asegura el banquero ante los inversores de la City

Una de las alternativas que baraja el banco para ello es llevar a cabo una segregación (spin off) que saque del balance entre 5.000 y 6.000 millones de euros de activos brutos (la mayoría inmuebles adjudicados) de los 34.000 millones totales, a un vehículo completamente independiente del grupo, que cotizaría.

Larena explicó que la transferencia de estos activos se hará al precio de su valor en libros, actualmente un 10% por debajo del precio del mercado, lo que da cierto margen al banco para su venta y no generará pérdidas. El banquero señaló que actualmente están preparando la operación, hablando con los reguladores y auditores para fijar la estructura de capital.

Apuntó que los actuales objetivos de reducir los activos no productivos en 15.000 millones de euros hasta el fin de 2018 y alcanzar un ROTE (retorno sobre el capital tangible) del 9% en ese periodo no incluyen los planes de spin off. De este modo, el líder de Popular sugiere que los objetivos marcados serán fáciles de lograr. El propósito del equipo directivo es preservar el ROTE del negocio principal del banco en los niveles actuales del 16%.

Otro de los puntos claves del plan estratégico es retomar el pago de dividendo, con un pay out (porcentaje del beneficio que se destina a dividendo) del 40% para 2018, gracias, explicó, «a los elevados niveles de capital de la entidad». Para 2016, espera que esta cifra se sitúe en el 25%.

Algunos analistas consideraron que el ejecutivo fue «demasiado optimista y, en cierto modo, ingenuo»

Larena se mostró, según algunos de los analistas que asistieron al evento, «demasiado optimista y, en cierto modo, ingenuo». Y lanzó «mensajes vagos», que aportaron pocas novedades. Otros, sin embargo, valoraron positivamente que el directivo se enfrentase por primera vez a una multitud de analistas en el distrito financiero de Londres.