El hallazgo de un zulo estratégio de ETA en el noreste de Francia constata la voluntad de los gobiernos español y francés de no negociar con la banda y de no cejar hasta lograr la rendición de los etarras. Éstos, por contra, habrían acumulado armas en el refugio secreto con la intención de negociar y escenificar ante la ciudadanía una hipotética entrega de su arsenal y certificar su defunción.

En el marco de la operación Descubrimiento y en colaboración con la Dirección General de la Seguridad Interior francesa, agentes de la Guardia Civil han localizado un zulo estratégico de ETA en un paraje forestal de la localidad francesa de Carlepont, a unos 100 kilómetros al noreste de París. Según ha informado este miércoles el Ministerio del Interior, la policía judicial francesa ha llevado a cabo la inspección ocular para proceder al inventariado del material intervenido, que se conocerá en los próximos días y en el que hay decenas de armas y explosivos.

El análisis del arsenal incautado permitirá determinar si parte de las armas procede del robo que un comando de la banda terrorista llevó a cabo a finales de octubre de 2006 en la nave que la empresa Sidam tiene en la localidad francesa de Vauvert (en la región de Languedoc-Rosellón). El asalto se saldó con la sustracción de 350 pistolas.

El hallazgo permitirá conocer si las pistolas proceden del robo en Vauvert en 2006

Diez años después, todavía queda pendiente de localizar la mitad de las armas robadas en aquella acción, ya que  la otra parte ha podido ser requisada en distintas detenciones de miembros de la organización etarra o en los zulos que ha podido descubrir en este tiempo.

Los investigadores sospechan que el ex jefe militar Mikel Carrera Sarobe (Ata) pudo utilizar una de ellas para matar a los guardias civiles Raúl Centeno y Fernando Trapero en la localidad francesa de Capbreton el 1 de diciembre de 2007, al igual que se utilizaron en otros atentados como el protagonizado por un comando etarra el 16 de marzo de 2010 en el asesinato de un policía francés en el sur de la región de París. Posteriormente, en 2011, hay constancia del uso de una de esas pistolas en Corrèze (centro de Francia), cuando un gendarme resultó herido en una persecución.

Cooperación hispano-francesa

Interior ha destacado que la operación que ha permitido el hallazgo de este zulo estratégico al noreste de París es fruto del «extraordinario trabajo» que vienen desarrollando en territorio francés los equipos permanentes de Información compuestos por agentes de la Dirección General de la Seguridad Interior francesa y de la Guardia Civil, y pone de manifiesto el «excelente nivel de cooperación hispano-francés» en materia de lucha contra el terrorismo.

Esa estrecha cooperación con el país vecino ya permitió en septiembre de 2015 detener a los jefes de ETA Iratxe Sorzábal y Davi Pla en el marco de la bautizada como operación Pardines, nombre con el que se quiso recordar a la primera víctima de la banda terrorista: el guardia civil José Pardines Arcay. El atentado, que tuvo lugar el 7 de junio de 1968 en la localidad guipuzcoana de Villabona, estuvo a cargo de Francisco Javier Echebarrieta Ortiz (Txabi) e Iñaki Sarasketa.