El presidente de la gestora socialista, Javier Fernández, llegaba poco antes de las 10 de la mañana al Senado a la reunión previa al cónclave del domingo, donde se decidirá entre el “no” a Mariano Rajoy o la abstención. Fernández ha pedido a los suyos “sosiego” y “reflexión”, teniendo en cuenta que ninguna solución es buena y que los ciudadanos van a señalar a la formación responsable del bloqueo.

“Abstenerse no es apoyar. La abstención sólo es posible en democracia”, ha defendido el presidente de la gestora, que ha indicado que unas terceras elecciones sólo decidirán «con cuántos diputados gobernará la derecha» y ha rechazado cualquier otra alternativa. En su intervención ha incidido en que el objetivo del partido a día de hoy es la “reconstruir proyectos, ideas y liderazgo”. Ha reconocido que el “edificio político” está muy dañado pero “conservamos el solar y eso resulta esencial”.

Fernández ha hecho autocrítica en su comparecencia y se ha señalado a sí mismo como uno de los responsables de la división actual del PSOE: «Yo me siento responsable por no debatirlo con lealtad y sentido crítico». «Ahora tenemos que debatirlo porque cuando debimos hacerlo no tuvimos reflexión», ha indicado, a la vez que ha lamentado que después de las elecciones de junio, en lugar de diálogo, sólo «hubo mutismo», por eso ahora pide reflexión a la hora de decidir.

«Tras la Guerra, el Partido Socialista fue capaz de ser uno de los actores fundamentales para pasar de un país atrasado a uno cosmopolita y abierto. Fuimos capaces de conectar con la base social porque somos más que unas siglas». Con estas palabras, el presidente de la gestora ha defendido que la formación va a salir adelante a pesar de la dificultad del panorama, señalada como una «crisis de la socialdemocracia cuando realmente es una crisis de la política».

Dirigiéndose a los senadores, Fernández ha pedido que la situación del partido no interfiera en el funcionamiento de las instituciones y ha lamentado el «espectáculo» que han dado a los ciudadanos.