La juez que instruye el caso ERE ha citado como imputadas a la madre y esposa de Juan Francisco Trujillo Blanco, el antiguo chófer del ex director general de Trabajo y Seguridad Social Javier Guerrero que confesó haber gastado entre 20.000 y 25.000 euros al mes en la compra de cocaína para consumo propio y de su jefe con las ayudas concedidas a sus empresas con cargo al fondo de reptiles.

En un auto notificado este martes a las partes, María Núñez Bolaños avanza en la instrucción de la pieza separada que ha abierto para investigar las subvenciones que la Consejería de Empleo otorgó a dos sociedades de Trujillo Blanco -Lógica Estrategia Empresarial SL e Iniciativas Turísticas Sierra Morena SL- por importe total de 900.000 euros.

La principal novedad del auto por el que la magistrada desgaja las actuaciones relativas a estas subvenciones desde la causa matriz a una pieza específica radica en las imputaciones de dos familiares del antiguo conductor. De un lado, Núñez Bolaños llama al procedimiento en calidad de investigada a Estrella Blanco García, madre de Juan Francisco Trujillo Blanco y beneficiaria de una póliza de prejubilaciones -en la que figura como tomador la Dirección General de Trabajo y Seguridad Social- por la que la Junta abonó 125.028,01 euros.

El imputado reconoció que falsificó la firma de su madre en el despacho del alto cargo de la Junta

Se da la circunstancia de que cuando se formalizó la operación con la aseguradora Fortia Vida -el 18 de abril de 2007- la mujer estaba próxima a cumplir los 76 años, dado que Estrella Blanco nació el 7 de julio de 1931. Su hijo confesó cuando declaró ante la juez Alaya en marzo de 2012 que falsificó la firma de su nombre que aparece en la póliza en el despacho oficial de Javier Guerrero en la Consejería de Empleo, por lo que la mujer habría sido ajena al engaño: el dinero lo habría retirado de su cuenta el chófer para su disfrute personal.

Ahora, la titular del Juzgado de Instrucción 6 de Sevilla quiere determinar las personas que intervinieron en la suscripción de esa póliza, uno de los motivos por los que en esta pieza figuran como investigados tanto el ex director general de Trabajo y Seguridad Social Javier Guerrero como Juan Francisco Trujillo. Entre las diligencias que la juez ha ordenado practicar figura la petición a la Dirección General de Seguros para que aporte la póliza de seguro a nombre de Estrella Blanco García, a la que cita a comparecer acompañada de abogado el próximo 22 de noviembre.

Núñez Bolaños también llama al procedimiento en calidad de investigada a Juana Gallego Rico, esposa de Juan Francisco Trujillo. No han trascendido los motivos por los que la instructora imputa a la mujer del antiguo chófer de la Consejería de Empleo, citada a declarar igualmente el 22 de noviembre.

Trujillo confesó que destinó 25.000 euros al mes a comprar cocaína con dinero de las ayudas

El 21 de marzo de 2012, Juan Francisco Trujillo Blanco se convirtió en el segundo imputado del caso ERE en ingresar en prisión (tras Javier Guerrero), después de que la juez Mercedes Alaya le imputara hechos constitutivos de 11 delitos. En su comparecencia judicial, el investigado ratificó su declaración policial y reconoció que durante unos tres años llegó a gastar entre 20.000 y 25.000 euros al mes en la compra de cocaína para consumo propio y de su entonces jefe.

Según su testimonio, también le habría dado a Javier Guerrero entre 60.000 y 80.000 euros en metálico, un piano, antigüedades, ropa por importe de unos 2.000 euros y alrededor de mil euros en consumo de telefonía móvil.

«Billetes grandes»

También confesó Trujillo Blanco que hizo de correo dos veces para recoger comisiones en Madrid para Javier Guerrero de parte de Vitalia, una de las dos mediadoras que se repartía el negocio de las pólizas asociadas a ERE financiadas por la Junta de Andalucía. Según relató entonces, una de las ocasiones tuvo lugar en la estación de Atocha, donde le entregaron un «sobre tamaño folio doblado por la mitad de más de dos dedos de grosor y menos de tres» con «billetes grandes» en su interior.

Juan Francisco Trujillo fue puesto en libertad en octubre de 2012 después de haber permanecido siete meses en la cárcel sevillana de Morón de la Frontera. El pasado mes de septiembre, un juzgado de Jaén lo condenó a una pena de año y medio de cárcel y a pagar una multa de 660.000 euros por un delito contra la Hacienda Pública.