Apenas han transcurrido 24 horas y aunque anímicamente reconoce estar afectado, Nacho Toca asegura que la agresión que sufrió la noche del domingo en un local de Bilbao no le hará cambiar. «Voy a salir a comerme el mundo», dice. Un golpe en la mandíbula simplemente por ser presidente de Nuevas Generaciones del PP en Vizcaya «se cura con fármacos» apunta, pero el «odio» que lo alentó, no. En situaciones como ésta recurre a su referente, Miguel Ángel Blanco, para seguir adelante: «Nos debemos a él».

Pregunta.- ¿Cómo se encuentra, física y anímicamente?
Respuesta.- No deja de ser un golpe, tomo la medicación y va suavizando, pero anímicamente es bastante más duro. Nadie podía pensar que esto pudiera ocurrir, al menos yo no. Cuando sucedió me quedé bloqueado. Esto es un pueblo y me siento observado, no es cómodo, me recuerda a los tiempos en los que nos pusieron escolta.

P.- Pese a su juventud usted ha llevado escolta desde muy joven…
R.- Sí, desde los 23 años y durante cinco años.

P.- Tras lo ocurrido, ¿siente que quizá tenga que volver la protección o es cosa del pasado?
R.- Son cosas que ni me planteo. Me ha llamado Ignacio Cosidó, director general de la Policía, me ha dicho que cuente con él para todo lo que necesite. Estas cosas no las decido yo.

P.- Los ataques al PP en Euskadi son habituales. ¿Le había sucedido algo similar?
R.- Agresiones físicas no. Los insultos sí, son el pan nuestro de cada día en la calle cuando defendemos al PP y aquí en Euskadi hay mucho odio. Es algo que tenemos asumido.

Los ataques no dejan de ser una muestra de odio hacia el PP y su esencia, el respeto a las víctimas y la defensa de la unidad de España»

P.- ¿A qué diría que responden episodios como éste o el de Alsasua contra guardias civiles?
R.-  No deja de ser una muestra de odio hacia el PP y su esencia, que en primer lugar la conforma el respeto a las víctimas del terrorismo y en segundo lugar la defensa de la unidad de España. Aquí todo eso causa rechazo en una parte de la sociedad. Nosotros no cejaremos en contar la verdad de lo que ha ocurrido, sin medias tintas ni falsedades y eso muchos no quieren aceptarlo. Alfonso Alonso lo dijo hace poco, ETA hizo muy bien su trabajo contra el PP. Aún hoy en muchos pueblos nadie quiere representar al PP. Si le sumas a lo que vivimos en el Congreso el sábado todo eso alimenta el odio hacia el PP.

P.- ¿Diría que la ‘kale borroka’ ha desaparecido?
R.- Si la entendemos como mera violencia callejera es cierto que se ha rebajado pero seguimos viendo homenajes a terroristas, el último el jueves en Getxo. Eso también está ahí y es apología del terrorismo, son la misma gente.
P.- ¿Algún día veremos a las juventudes del PP y de la izquierda abertzale estrecharse la mano y convivir en paz o el abismo que les separa es tan grande que ni lo puede imaginar?
R.- Va a tardar mucho en suceder. Esta gente aún no es capaz de condenar el terrorismo y yo a día de hoy con ellos no quiero saber nada.

P.- Ser del PP en Euskadi, ¿Es una acción de riesgo o eso ocurría sólo en el pasado?
R.- El riesgo está ahí, a los hechos me remito. Yo voy a seguir saliendo a la calle y me voy a comer el mundo porque estoy muy orgulloso de ser del PP. Represento a la organización que ETA intentó liquidar matando a un compañero, Miguel Ángel Blanco. No lo consiguieron y ahora mucho menos. Miguel Ángel dio su vida por esta organización y nosotros nos debemos a él. Cuando tengo un momento de bajón me acuerdo de él y sigo adelante con todas las consecuencias y si hay que ir al pueblo más remoto de Euskadi se va. Y si te insultan te acuerdas de los que no están y ya está.

Algunos hablan de cinco años sin ETA y no es así. Sigue ahí, tiene armas y un brazo político en las instituciones»

P.- La disolución de ETA, ¿rebajaría la tensión?
R.- Quizá, pero si se hacen las cosas como se tienen que hacer. Algunos hablan de cinco años sin ETA y no es así. Sigue ahí, tiene armas y un brazo político en las instituciones. Hace falta que se disuelva, entregue las armas y esclarezca los 300 crímenes sin resolver y por los que alguien tiene que pagar. Goyo Ordoñez decía que con ETA sólo se negocia los barrotes de la prisión. ¿Cómo que hay que acercar a los presos? Sería un insulto a las víctimas.

P.- ¿Cuándo y por qué se afilió al PP?
R.- El primer recuerdo lo fijaría con 10 años y la manifestación para exigir la liberación de Miguel Ángel Blanco. Aquello me marcó. Luego ves las noticias… También me influyó el primer gobierno de Aznar y por fin a los 16 años me afilié.