Apenas cuatro minutos ha durado la ceremonia de la jura del nuevo presidente del Gobierno, la primera ante el Rey Felipe VI , y la más alegre de la reciente Historia política. Diez meses después de las primeras elecciones de este inédito 2016, y cinco años después de su primera ceremonia ante el Rey Juan Carlos, como él mismo ha recordado ante el joven monarca, Mariano Rajoy ha jurado su cargo sobre la Biblia de Carlos IV (abierta por el libro de Números, del Antiguo Testamento), el crucifijo y la Constitución (un facsímil de las Cortes de 1980, abierto por el Título IV).

Junto a él, todo un elenco de altos cargos han sido testigos, primero, y han compartido después, el ambiente de optimismo que presidía la Sala de Audiencias del Palacio de La Zarzuela. El ministro de Justicia en funciones, Rafael Catalá, que ha actuado como notario mayor del Reino, la presidenta del Congreso Ana Pastor, el presidente del Senado, Pío García Escudero y los presidentes del Tribunal Supremo y del Tribunal Constitucional, Carlos Lesmes y Rafael Pérez de los Cobos, respectivamente, han formado un animado corrillo con el Rey y con el propio Rajoy después de que éste proclamara su solemne promesa.

Y en medio de ese ambiente distendido, se ha podido escuchar: «Majestad, enhorabuena». Las cámaras no han podido registrar nada más, pero lo cierto es que el recién investido presidente del Gobierno ha felicitado al monarca tras la solemne y brevísima ceremonia. La prensa especulaba luego sobre si Mariano Rajoy se refería al final del largo año de bloqueo político, a su exitoso y reciente viaje a Cartagena de Indias o, simplemente, al undécimo cumpleaños de la Princesa de Asturias, que hoy celebra la Familia Real en la intimidad, y con la Reina Letizia en París, por obligaciones de agenda oficial. Finalemente, este diario pudo confirmar que el motivo de la felicitación era el viaje del Rey a Colombia.

Más tarde, este diario ha podido averiguar que se trataba de esto último. Además, y sobre todo, que al tema de conversación se ha centrado en lo complicada que ha sido la pasada etapa política «para todos» y lo satisfactoriamente que se ha resuelto para la «estabilidad institucional».

Por la escena, nadie diría que el ya presidente del Gobierno se viera agobiado por la necesidad de formar su nuevo gabinete, anunciado para el próximo jueves. En cuanto al Rey, que ha estado formalmente acompañado en el acto por todos los altos cargos de la Casa -con el propio jefe de la Casa, Jaime Alfonsín-, también trasladaba la imagen de haber cumplido su parte, y con una premura, por cierto, muy superior a la de Rajoy. Dos horas tardó el domingo en recibir a Pastor en la Zarzuela desde el aterrizaje de su avión, y apenas 24 en presidir la jura de hoy.

En el curso de la conversación que ha seguido a la ceremonia, el líder popular se ha ocupado de recordar de manera expresa la fecha en la que estuvo en esta misma estancia para su primera jura: «el 21 de diciembre del 11», han sido sus palabras, momentos antes de que el corrillo de personalidades, todas alegres y relajadas, estallara en carcajadas. Y es que la historia sigue, tras un año de paréntesis.