El alcalde de Vigo, Abel Caballero, ha confirmado este miércoles que pedirá a Susana Díaz que opte a ser secretaria general del PSOE, aunque ha precisado que, antes de la celebración del congreso y de las primarias, su partido debe llevar a cabo «un debate» de ideas para redefinir su proyecto y ocupar el espacio de centroizquierda que, en su día, tuvo el PSOE «de Felipe González y de José Luis Rodríguez Zapatero».

En una rueda de prensa, el regidor olívico (que también es miembro nato de la Ejecutiva del PSOE, como presidente de la Federación Española de Municipios y Provincias) ha subrayado que «primero hay que relanzar el partido y luego elegir secretario general». «Yo propondré una secretaria general. Ya se lo pedí a Susana en su día porque creía que era la persona óptima, pero dijo que no y se presentó Pedro Sánchez, al que apoyamos. Pero sigo pensando lo mismo (de Díaz), y cuando se abra el plazo le pediré que opte a ser secretaria general», ha proclamado Caballero.

Según el alcalde de Vigo, la persona que dirija el proyecto socialista tiene que llevar al partido a «ocupar todo el espacio del centroizquierda, de la socialdemocracia», y no «estar sólo en el centro, o sólo en la izquierda». «El PSOE de Andalucía lo ha hecho, ha ocupado ese espacio, así fueron primera fuerza», ha reconocido.

No es momento de «proyectos personalistas»

Las declaraciones del alcalde de Vigo han tenido lugar apenas dos días después de que el ex secretario general del PSOE Pedro Sánchez hiciera pública en una entrevista en el programa Salvados su intención de volver a dirigir al partido y propusiera un acercamiento a la formación morada y a trabajar «codo con codo» con Susana Díaz si quiere ser «alternativa de Gobierno».

Por su parte, la presidenta de la Junta de Andalucía y secretaria general del PSOE-A, Susana Díaz, ha mantenido este miércoles que éste no es momento de «proyectos personalistas» en el seno del PSOE sino que el partido tiene que tener un proyecto «autónomo» de la derecha y de Podemos. En ese sentido, ha puesto como ejemplo la situación en Andalucía, donde «la derecha está en la oposición y Podemos, como tortolitos del PP, haciéndole oposición al Gobierno».

Para la presidenta de la Junta, ahora que España ya tiene Gobierno tiene que tener también oposición y es el PSOE el partido que tiene que liderarla para «arreglar los problemas» que demandan los ciudadanos, pero considera que, «paralelamente» a ello, los socialistas necesitan «reconstruir su proyecto». «Es evidente que solo si el PSOE lidera una mayoría de izquierdas deja de gobernar la derecha», ha previsto.

Así, ha dicho que «en eso» están los socialistas y no en «proyectos personalistas» como podría considerarse el de Sánchez. «El PSOE tiene mucha fuerza; el PSOE es mucho PSOE», ha incidido Díaz, que se ha mostrado «convencida» de que cuando el PSOE sea capaz de «volver a redefinirse como partido de amplias mayorías», tendrá «la confianza de los ciudadanos».

Equilibrio roto entre PSOE y PSC

Uno de los pasos a tomar para abordar esa redefinición es la relación entre PSOE y PSC, maltrecha tras la ruptura de la disciplina de voto en la pasada sesión de investidura. En ese sentido, el presidente extremeño, Emiliano García-Page, se ha mostrado confiado en que el PSC y el PSOE alcanzarán un acuerdo, del mismo modo que también se ha mostrado seguro de que «el PSC ha roto por completo el equilibrio» que existía con el PSOE.

En una conferencia de prensa ofrecida en Molina de Aragón (Guadalajara), donde el presidente autonómico ha presidido la reunión del Consejo de Gobierno, García-Page no ha querido analizar si es suficiente imponer una sanción económica a los 15 diputados que no acataron la decisión de la gestora y se ha puesto al servicio de este órgano «que tiene un papel muy difícil en un momento de transición».

Tras apostar por esperar a escuchar los argumentos de los que votaron ‘no’ a Rajoy, García-Page ha afirmado que lo sucedido es «grave», pues ha criticado que el PSC ha votado en contra de la investidura de Mariano Rajoy «no por indisciplina individual, sino porque ha cambiado de obediencia», pues anunció en bloque que no acataría la resolución de la gestora.

«Me duele muchísimo, porque creo en el PSC y en el papel histórico que ha jugado durante tantos años en España», ha admitido García-Page, que ha acusado a los socialistas catalanes de haber dejado «en papel mojado el protocolo de entendimiento con el PSOE» al decidir no acatar la decisión de la gestora.