Vitra, la cooperativa de viviendas que Comisiones Obreras fundó en 1988 tomando como ejemplo al sindicalismo alemán, fue la que construyó el bloque de pisos de Alcobendas en que Ramón Espinar adquirió un hogar de una habitación por 146.224 euros y vendió poco después por 176.000. Era una Vivienda de Protección Pública, también conocida como «VPO de las caras», aunque la terminología con la vivienda social en España depende de las Comunidades Autónomas. «Con los datos que tenemos, la adjudicación fue correcta ya que Espinar era muy joven (23 años) y sin ingresos y eso suma lógicamente puntos», afirma Francisco Naranjo, presidente de Vitra-Madrid.

«A la hora de la venta, parece que tenía el visto bueno de la Comunidad de Madrid, según las informaciones publicadas», subraya Naranjo con relación a la autorización, de la que ha informado la Cadena Ser. El senador y diputado en la Comunidad de Madrid, quien adquirió la vivienda el 16 de marzo de 2010, obtuvo el permiso del Gobierno regional para traspasarla a un tercero tres meses después. «Y el precio de venta en el periodo que va de la compra al traspaso también se ajustaba a los precios de módulos», añade.

La promoción del bloque de pisos a la que se apuntó Espinar arrancó en 2007. Tres años después le tocó el turno al dirigente de Podemos. «Todo esto lo digo más allá de la ética, sobre la que no me puedo pronunciar. Como tampoco puedo dilucidar sobre quién pagó el piso, algo que creo que sucede en muchas adjudicaciones que hacemos», añade el responsable de Vitra. «El precio del módulo subió entre un 25% y un 30% en ese bloque», dice.

Vitra es, con 33.000 viviendas, el mayor promotor de vivienda social de España. «Lo fundamos en Madrid a finales de los 80, cuando los precios de las casas estaban por las nubes y el acceso para las familias era muy complicado», evoca Naranjo.

Promoción de Vitra en el Cañaveral, Madrid.

Promoción de Vitra en el Cañaveral, Madrid.

La promoción de hogares de protección pública dentro de CCOO se ha hecho históricamente «promoción a promoción». «Nunca hemos ligado una promoción con otra para financiar la construcción de bloques». Esa práctica estuvo en el origen de la quiebra de la promotora de UGT, llamada PSV, que decretó la suspensión de pagos en 1993 (apenas unos pocos años después desde su nacimiento)

«Nunca superamos el precio establecido en los módulos», indica Naranjo «y si la vivienda al final sale más cara es por la propia construcción: suelo dificultoso, materiales, etcétera».

Vitra sí ha estado relacionada sin embargo con la venta de acitivos inmobiliarios tóxicos a la Sareb a través de Bankia. Según un documento confidencial de la antigua Caja Madrid publicado por El Mundo, en 2013 la entidad financiera traspasó al banco malo activos inmobiliarios de Vitra por valor de 19,95 millones de euros.