El ex presidente de la Generalitat, Artur Mas, ha aprovechado la inesperada victoria de Donald Trump en las elecciones presidenciales de Estados Unidos para reivindicar la viabilidad del proceso soberanista catalán. En un vídeo colgado en las redes sociales, Mas felicita al vencedor de los comicios americanos y, a renglón seguido, se congratula de que haya ganado cuando «parecía imposible, en contra de mucha parte de la opinión publicada», para concluir que «lo que parece imposible acaba resultando posible».

En este contexto, reclama a los soberanistas que apliquen este ejemplo «a la óptica catalana para reafirmar nuestra voluntad y nuestro objetivo ante estos meses decisivos que tenemos por delante».

De hecho, el ex presidente catalán ha advertido hoy en una conferencia pronunciada en Sabadell que el próximo año se vivirá una escalada de la tensión entre los gobiernos catalán y español a cuenta del proceso soberanista. «El año que viene será decisivo, pasarán cosas, y es posible que el conflicto suba de tono: procuraremos desde las instituciones catalanas que esta tensión se siga canalizando de manera correcta, como hasta ahora», ha apuntado.

Mas ha augurado además alguna oferta del Gobierno para canalizar la tensión entre ambas instituciones y ha defendido que «en el momento de la verdad habrá diálogo y negociación, y cuando llegue ese punto hay que llevar todas las fuerzas posibles como país».

Apoyo a Al Gore

No es la primera vez que Mas compara sus aspiraciones políticas con la actualidad norteamericana. En el año 2000 el ex presidente catalán, entonces consejero del gobierno de Jordi Pujol y delfín en ciernes, prologó la traducción catalana del libro El mundo según Al Gore del ya aspirante a la Casa Blanca. Mas se esforzó durante toda la campaña en identificarse con el vicepresidente de la administración Clinton, que parecía favorito indiscutible a ocupar la presidencia de los Estados Unidos, que finamente perdió por la mínima ante George Bush Jr.