La senadora y ex alcaldesa de Valencia Rita Barberá ha afirmado hoy en el Tribunal Supremo que «su misión» era «sacar votos» y «estar en la calle» para desvincularse de las cuentas de su grupo municipal. A pesar de ello, ha negado que en el PP de Valencia «se produjera financiación ilegal» y ha admitido que ingresó 1.000 euros en una cuenta a nombre del grupo popular del consistorio para «incrementar los gastos de la campaña».

Barberá ha llegado al alto tribunal al filo de las 10 de la mañana para comparecer ante el juez Cándido Conde-Pumpido investigada por un delito de blanqueo de capitales. La ex dirigente popular durante su declaración se ha negado a contestar a las preguntas de la representante del PSOE y sólo ha respondido a las del fiscal Juan Ignacio Campos, a las de su letrado, José Antonio Choclán, y a la única que le ha formulado el juez.

Sus cargos en el PP

La senadora, ahora en el grupo mixto tras su baja como militante del PP por este caso, ha explicado que en Valencia no tenía más cargos que el de alcaldesa, aunque en el ámbito nacional formaba parte del comité ejecutivo.

Asimismo, ha confirmado que el grupo municipal se encargaba de organizar actos, mítines y «de llevar gente a los mismos». También ha asegurado que no participaba en las decisiones de este grupo ni en las de los comités de campaña. Y se ha desvinculado del «todo de las cuentas» de dicho grupo municipal. A pesar de ello, ha aclarado que los militantes con cargo pagaban una cuota mensual de 60 euros que se quedaba en la mitad si eran de base. Y ha negado «absolutamente» la existencia de una caja b.

Las cuentas del grupo municipal

También ha reconocido que a instancias del comité de campaña realizó un ingreso de 1.000 euros para incrementar los ingresos de la campaña, pero no ha podido precisar si esta aportación la realizaron otros militantes o cargos del partido.

No obstante, ha asegurado que nunca le devolvieron esta cantidad en billetes de 500 euros como se afirma en el sumario, «Mi misión era sacar votos», ha apostillado. Y añadió: «Durante la campaña electoral yo me dedicaba al programa electoral y a estar en la calle». La senadora tampoco ha admitido que tuviera relación con la adjudicación de obras públicas. «No he intervenido en adjudicaciones ni he hablado con ningún empresario», agregó.

Los siguientes pasos

Tras esta declaración, la senadora ha abandonado el alto tribunal en un taxi sin hacer declaraciones. Ahora, el juez Cándido Conde-Pumpido va a practicar otras diligencias antes de decidir si archiva o pide al suplicatorio contra la ex dirigente del PP. No obstante, fuentes jurídicas se inclinan por el archivo de este caso.