Soraya Sáenz de Santamaría  ha abierto este miércoles en Barcelona la segunda fase de su «operación diálogo», la que implica encuentros privados con empresarios y representantes de la sociedad civil para seguir buscando vías de diálogo y acuerdo en una autonomía que se ha convertido en el principal problema político de la legislatura. Tras un almuerzo «privado» del que no ha querido confirmar comensales, la vicepresidenta se ha reunido con los líderes de los dos partidos constitucionalistas, Miquel Iceta (PSC) e Inés Arrimadas (C’s).

El primero ha celebrado el «cambio de actitud del Gobierno» -aunque ha lamentado que llega tarde- y ha pedido a la vicepresidenta «menos palabras y más hechos». Tras más de una hora de reunión, Iceta ha explicado que han tratado una larga lista de cuestiones pendientes, desde la reforma de la Constitución a las inversiones pendientes en Cataluña o los Juegos del Mediterráneo que Tarragona ha tenido que aplazar por falta de inversión estatal. Y ha coincidido con la vicepresidenta en que el president Carles Puigdemont debe reconsiderar su negativa y acudir a la Conferencia de Presidentes porque «no puede dejar sin voz a Cataluña».

También Arrimadas ha pedido «medidas concretas» para solucionar los problemas de siete millones y medio de catalanes y ha calificado de «inconcebible» que Puigdemont no asista a la cita autonómica promovida por el Gobierno. La líder de la oposición en Cataluña ha relacionado además el cambio de actitud del Gobierno con el acuerdo alcanzado por Mariano Rajoy y Albert Rivera para la investidura.

Si en las dos últimas semanas, Sáenz de Santamaría se ha prodigado en actos públicos -especialmente con la toma de posesión del nuevo delegado del Gobierno en la que explicitó su hoja de ruta, y en la entrega de las Medallas de Foment del Treball, en la que coincidió por primera vez con Carles Puigdemont tras la formación del nuevo gobierno-, hoy ha llegado el momento de abrir los encuentros de trabajo con empresarios y políticos constitucionalistas.

Se trata de una agenda de encuentros con quienes pueden favorecer la recuperación de las vías de diálogo entre Gobierno y Generalitat, puesto que tanto las patronales como los partidos constitucionalistas han reclamado la recuperación de este diálogo. Sigue sin fecha, sin embargo, el encuentro con el vicepresidente catalán, Oriol Junqueras, quien tras la formación del Gobierno pidió que el primer encuentro se celebre en Barcelona.

El Govern ve «extraño» una reunión primero con Iceta y Arrimadas

Precisamente el Govern ha recibido con «extrañeza» la noticia de la visita de la vicepresidenta para reunirse Iceta y Arrimadas, sin haber concretado aún la fecha de su anunciado encuentro con el vicepresidente de la Generalitat, Oriol Junqueras.

Fuentes de la Generalitat consultadas por Efe han valorado como un «buen indicio» que Sáenz de Santamaría haya ido a Cataluña hoy a tomar el pulso al «mundo social, político y asociativo», lo que representa un «cambio de actitud» con respecto a los últimos años. No obstante, desde el Govern consideran «extraño» y «sorprendente» que la número dos del Ejecutivo de Mariano Rajoy prefiera reunirse de antemano con el primer secretario del PSC y la líder de Ciudadanos en Cataluña antes que con el vicepresidente del Govern, Oriol Junqueras.

El Círculo de Economía pide acuerdos

Por su parte, el presidente del Círculo de Economía, el economista Antón Costas, ha defendido esta mañana en TV3 que lo que necesita Cataluña es «diálogo, más acuerdo interno y un pacto con el Estado» para lo que ha reclamado una mejor predisposición del Ejecutivo autonómico a aprovechar el cambio de estrategia del Gobierno de Mariano Rajoy.

El Círculo de Economía ya se significó bajo la presidencia de Josep Piqué como la instancia económica más reacia al «proceso soberanista» liderado por Artur Mas, y Costas, que lo preside desde 2014, ha mantenido esa línea de escepticismo hacia el discurso independentista que en los últimos años ha abrazado también de forma abierta la patronal Foment del Treball.