La balanza de los frutos se mueve ya hacia ambos lados, el del Gobierno Vasco y el del Gobierno central. La negociación inicial abierta entre el PNV y el Gobierno de Mariano Rajoy avanza sin pausa hacia un punto de sintonía cada vez mayor. A los gestos acompañan ya los hechos. Esta misma mañana se ha producido uno de los más significados al avanzar el PNV, en boca de su portavoz en el Congreso, Aitor Esteban, que la formación nacionalista respaldará al Ejecutivo del PP en su propuesta de techo de gasto, sumando así sus cinco votos a los que ya han anunciado el PSOE y Ciudadanos. El respaldo se materializará en el debate del pleno del jueves en la Cámara Baja. Esteban también ha puntualizado que el PNV, en cambio, optará por abstenerse en la votación relativa al real decreto de impuestos que defiende el Gobierno.

El anuncio llega después de que esta misma mañana desde Euskadi el portavoz del Gobierno vasco, Josu Erkoreka se felicitara por el cambio de actitud que ha permitido que los dos gobiernos se citen para el próximo martes para explorar el modo en el que retirar los recursos que el Ejecutivo central ha presentado contra cuatro leyes aprobadas la pasada legislatura por la Administración vasca. Se trata de los recursos presentados contra las leyes que regula las instituciones locales, la relativa a las adicciones, la ley de legislación popular y la ley de víctimas de abusos policiales. Erkoreka ha añadido que aún restan una treintena de recursos en los que confía en que en el futuro también se pueda alcanzar acuerdos para alejar la relación de las dos administraciones “de la “litigiosidad” y reubicarla en la senda del diálogo.

Cupo, déficit y TAV, las cesiones del Gobierno

El apoyo del PNV al PP se ha ido incrementando en las últimas semanas. Comenzó con los gestos del Gobierno del PP de asistir a la jura del cargo del lehendakari Iñigo Urkullu en Gernika el pasado 26 de noviembre, continuó con la reunión del Ministro Cristóbal Montoro y el consejero de Economía, Pedro Azpiazu para abrir una fase de negociación para resolver la liquidación del Cupo pendiente desde 2007 y se profundiza ahora con el compromiso de revisar cuatro recursos interpuestos ante el Tribunal Constitucional. A ello se suma la batería de contactos que se están produciendo entre el presidente Rajoy y el líder del PNV, Andoni Ortuzar y que se estima que podría culminar próximamente en una reunión, cara a cara para, para analizar la posibilidad de trasladar algunas de las peticiones prioritarias de los nacionalistas al proyecto de presupuestos para 2017.

Urkullu aún no tiene cita con Rajoy, pero el líder del PNV mantiene una fluida relación negociadora

Otra de las cesiones del Ejecutivo a la Administración vasca también ha sido valorada hoy muy positivamente por el titular de Economía Vasco, Pedro Azpiazu, quien ha anunciado que se procederá en los próximos días a modificar la ley de presupuestos vasca para incorporar el límite de déficit pactado con Montoro y que pasa del 3% del PIB al 0,7%, lo que permitirá a la administración vasca compensar «el agujero” provocado por la caída de ingresos durante este ejercicio. Así, Azpiazu ha recordado que para las arcas del Gobierno vasco la caída de ingresos supuso contar con 324 millones menos, que gracias al acuerdo con Montoro se podrán compensar al elevar el nivel de gasto y déficit en otros 268 millones de euros.

Entre los compromisos que también ha adquirido el gobierno de Rajoy para ganarse el apoyo del PNV figura un impulso para acelerar la ejecución del Tren de Alta Velocidad, así como fórmulas para facilitar su financiación.

Esta mañana Erkoreka ha asegurado que por el momento no se ha producido ningún contacto entre Rajoy y Urkullu, más allá de la llamada de apenas “un minuto” que le hizo para comunicarle que convocaría la conferencia de presidentes. Una cita a la el lehendakari ya ha asegurado que no acudirá . El portavoz del gobierno vasco ha añadido que Urkullu se reunió por última vez con el presidente del Gobierno el 15 de septiembre de 2014, en un encuentro en el que le trasladó las demandas de su gobierno. Erkoreka ha apuntado que desde entonces “la pelota está en su tejado” y que Urkullu acudirá a una nueva cita si sí se lo solicita Rajoy.

Una «relación bilateral» con España

Ha añadido que Euskadi debe ahora poner en valor “la relación bilateral” que reivindica con el Estado, en función de su autogobierno para situarse, de acuerdo a su “singularidad” al margen del resto de comunidades autónomas. Ha añadido que el lehendakari desea “reactivar” esa bilateralidad y que también se concibe en ese término su no presencia en el foro de presidentes del 17 de enero próximo. El Ejecutivo vasco ya subrayó este aspecto tras el encuentro entre Montoro y Azpiazu del día 5 de este mes para negociar el Cupo y el déficit para Euskadi en una reunión bilateral, al margen del Consejo de Política Fiscal y Financiera.

Ha recordado que aún queda mucho por recomponer, tras los años de silencio y falta de diálogo acumulados la pasada legislatura. En este contexto ha situado la negativa del lehendakari a acudir a la conferencia de presidentes autonómicos del 17 de enero, “no se dan aún las condiciones”, ha apuntado Erkoreka. “No es un veto al foro, sino un no por las circunstancias en las que se enmarca la convocatoria y la relación entre ambos presidentes, así como la desatención a las reivindicaciones al lehendakari”.

No se dan las condiciones para que Urkullu acuda a la Conferencia de Presidentes

Erkoreka ha asegurado que con la cita cerrada para el día 20 se trata de solucionar los primeros “conflictos competenciales” que el PNV viene denunciando desde hace meses y que fijó como requisito previo a poder abrir un cauce de entendimiento entre los dos gobiernos. Tanto el Ejecutivo de Urkullu como el PNV han insistido en que las buenas palabras y compromisos manifestados por distintos representantes del Gobierno central deben materializarse en hechos, como los que empiezan a escenificar ambas partes. Las aspiraciones con las que trabajan los nacionalistas en sus negociaciones con el Gobierno del PP van mucho más allá de la aprobación de unos presupuestos. En Sabin Etxea aseguran que existen carencias, como el cumplimiento íntegro del Estatuto de Gernika de 1979 –con cerca de una treintena de competencias por transferir- que se deben desbloquear, así como la renovación de la Ley Quinquenal del Cupo, prorrogada desde 2011 o la culminación de las obras del Tren de Alta Velocidad.

El portavoz del Gobierno vasco sí ha reconocido que ahora perciben “otro clima” en su relación con el Gobierno de Mariano Rajoy. Ha detallado incluso que fue la propia vicepresidenta, Soraya Sáez de Santamaría la que le telefoneo para concertar una cita bilateral entre equipos técnicos de las dos administraciones para explorar la vía de acuerdo que permita la retirada de los cuatro primeros recursos interpuestos ante el Tribunal Constitucional contra leyes vascas.

 

 

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