Madrid es el principal campo de batalla de la lucha interna que sacude a Podemos. Este lunes, el equipo de la secretaría política del partido en la capital ha denunciado que la dirección local de la formación, integrada en Ahora Madrid y encabezada por el oficialista Jesús Montero, ha decidido suprimir el departamento sin aviso previo y por discrepancias políticas.

En un comunicado al que ha tenido acceso El Independiente, este sector critica que la decisión se tomase a espaldas de los afectados y en una reunión del Consejo Ciudadano Municipal a la que acudieron sólo 11 de sus 25 miembros originales. «Esta decisión supone un paso más», reza la nota, en la que se acusa a Montero de haber «aislado de recursos a su secretaría política por no compartir las posiciones políticas personales de sus integrantes». «Una vez más», incide el comunicado, «se castigan las discrepancias internas».

 

Comunicado del equipo de la secretaría política de Podemos en la ciudad de Madrid.

Comunicado del equipo de la secretaría política de Podemos en la ciudad de Madrid.

La secretaría política de Podemos en la ciudad de Madrid, compuesta por un equipo cercano a la decena de personas, denuncia que el movimiento, difundido informalmente en canales de Telegram pero ocultado en los canales oficiales, cercena el trabajo de una de las secretarías «más activas» de la organización, encargada del análisis electoral, el trabajo con los círculos o la organización de actos de diversa clase.

«La decisión tiene que ver con la posición política», aseguran fuentes del equipo afectado en conversación con El Independiente, incidiendo en la argumentación que desarrollan en el comunicado, donde critican que la formación, a nivel local, «ha dejado de ser ese espacio democrático que no pedía carnets y aceptaba el debate como mecanismo de construcción colectiva». «Hoy Podemos Madrid ya no es un espacio plural», continúa, antes de acusar a Montero de predicar hacia afuera una democracia que «no se practica en el interior».

Esta nueva polémica llega apenas cuatro días después de que el propio Jesús Montero laminase a cuatro errejonistas de la dirección de Ahora Madrid, inmediatamente sustituidos por dos vocales vecinales y dos pablistas. Ya entonces los afectados, en una carta firmada por Sarah Bienzobas, Carlos Huerga y Eva Muñoz, denunciaban “una muestra más de involución democrática y de viejas formas de las que Podemos tiene que huir”.

Desde la dirección del partido en la capital, sin embargo, se han enmarcado todos los «relevos» y «reestructuraciones» en el compromiso de Podemos con Ahora Madrid y su adecuación a los movimientos de otros integrantes de la coalición, como Ganemos, que han renovado a sus representantes en la dirección recientemente.

Tensión prolongada

Las tensiones, no obstante, no le son ajenas a la formación a nivel municipal. En marzo de este mismo año, el entonces secretario de Organización local, Pedro Barragán, presentó su dimisión coordinada con la de Emilio Delgado (que ocupaba el mismo cargo, pero en la comunidad) con la intención de forzar primarias en las que ganar posiciones. Descartadas entonces, terminaron celebrándose, a nivel autonómico, a principios de noviembre, con la victoria de la candidatura oficialista de Ramón Espinar sobre la de Tania Sánchez y Rita Maestre, respaldada por Iñigo Errejón.

Espinar contó, entre otros, con el apoyo de Montero, que le describió «por su edad, preparación y trayectoria», como una «síntesis» de «la desobediencia de Monedero, la capacidad analítica de Errejón y el liderazgo de Iglesias». Montero, secretario general de Podemos en la ciudad de Madrid desde enero de 2015, participó en 1986 en la fundación de Izquierda Unida y fue el secretario general de la Unión de Juventudes Comunistas de España entre 1984 y 1989.