Una de las dos españolas detenidas en la frontera turco-siria en una operación de la Guardia Civil, Asia Ahmed Mohamed, era la esposa de ‘Kokito’, también conocido como el decapitador de Castillejos, un yihadista marroquí que falleció combatiendo con DAESH en Alepo (Siria).

Así lo han indicado a Efe fuentes de la lucha antiterrorista, que han subrayado que la otra mujer detenida y también española, Fátima Akil Laghmich, estaba casada con otro combatiente del Estado Islámico también fallecido, Mourad Kadi.

Precisamente, tal y como han recordado las fuentes, ‘Kokito’ regaló a su mujer, que ha sido arrestada con su hijo menor cuando intentaba retornar de Siria, un chaleco de explosivos como ajuar.

Mohamed Hamduch, conocido como ‘Kokito’, murió en combate a primeros de noviembre del año pasado, tenía 28 años y era padre de un bebé entonces de ocho meses. Se incorporó al DAESH en 2013 y llegó a encabezar una unidad compuesta por al menos 200 combatientes.

‘Kokito’ murió en combate en 2015, dos años después de incorporarse al DAESH

Las dos arrestadas, sobre las que la Guardia Civil había instado una orden internacional de detención, habían partido desde Ceuta hacia Siria en 2014 en compañía de sus esposos, dos destacados yihadistas que han protagonizado decenas de asesinatos, con la finalidad de integrarse en la organización terrorista. Desde entonces, habían permanecido en el epicentro del territorio controlado por DAESH incardinadas en sus estructuras.

En un comunicado, el Ministerio del Interior ha informado de que el nivel de adoctrinamiento en el extremismo terrorista experimentado durante este periodo por las detenidas y su vinculación con miembros muy destacados y conocidos de DAESH las convierte en elementos extraordinariamente valiosos para la organización terrorista, especialmente en el entorno español y marroquí.

Captación de terroristas

Desde la elevación al nivel 4 de alerta antiterrorista el 26 de junio de 2015, la Guardia Civil ha potenciado todas las investigaciones relacionadas con las estructuras de captación y envío de terroristas a zonas de conflicto, habiendo redoblado el ya intenso intercambio de información operativa con los principales servicios de inteligencia occidentales y, especialmente, en lo referente a aquellas vinculaciones detectadas entre residentes en España y otras personas encuadradas en grupos terroristas en el exterior, que suponen en la actualidad una de las principales amenazas sobre los países occidentales.

En lo que va de año, las fuerzas de seguridad del Estado han detenido ya a 71 personas vinculadas al terrorismo yihadista. Esta cifra es muy parecida a la registrada el pasado año, cuando se contabilizaron 75 arrestos.