El denominado Foro Social, integrado por más de una docena de entidades y entidades y que cuenta con el apoyo PNV, EH Bildu y Podemos (además de los principales sindicatos abertzales y UGT), ha presentado hoy su plan para acelerar el desarme definitivo de ETA. Durante una comparecencia pública en Bilbao, sus impulsores han asegurado que ultiman un calendario para cerrar una hoja de ruta que facilite el desarme definitivo de la banda terrorista. Una ruta que se dibujará después de mantener encuentros con los propios representantes de la organización terrorista y con su entorno, así como con los gobiernos vasco y navarro para superar lo que consideran un “bloqueo” por parte de los Ejecutivos de España y Francia que impide la entrega del arsenal que aún posee ETA.

El diseño de esta hoja de ruta planteada por el Foro Social Permanente se concretaría en el próximo encuentro que mantendrá esta organización en los encuentros previstos en San Sebastián y en Hendaya los días 10 y 11 de marzo próximo. Previamente, este jueves sus responsables celebrarán una reunión con el colectivo de ex presos de ETA que desde el pasado 10 de diciembre lleva a cabo un encierro en Usurbil (Guipúzcoa) en demanda de una flexibilización de la política penitenciaria que se aplica a los etarras en prisión. A sus aportaciones se sumarían las recabadas en los encuentros y contactos que se mantendrán con responsables de los Ejecutivos de lñigo Urkullu, y de la presidenta de Navarra, Uxue Barkos. Estos dos gobiernos se considera que serían los idóneos para convertirse en garantes del proceso, ante la indiferencia y falta de iniciativa mostrada por el Ejecutivo de Mariano Rajoy. Otra de las vías de aportaciones para diseñar la hoja de ruta del desarme de ETA procedería de los propios presos de la banda. El Foro Social Permanente se reunirá con los responsables del Colectivo de Presos Políticos Vascos, el EPPK, en Francia, para lo que ya ha solicitado los permisos a la Justicia francesa. También se verá con familiares de los presos etarras. En el cronograma dado a conocer hoy no ha habido referencias a posibles aportación es de las víctimas de ETA.

El Foro Social ha pedido autorización al juez para reunirse con el EPPK en Francia

El portavoz del Foro Social Permanente, Agustín Hernán, ha asegurado que con “las aportaciones de los colectivos de presos y refugiados”, -en referencia a los etarras huidos-, se pretende dar forma a una vía que permita dar por concluido en un plazo “razonable” el desarme de ETA. Hernán ha señalado que el documento interno remitido por la dirección de los presos de ETA a sus militantes en las cárceles para debatir sobre la idoneidad de acogerse a los beneficios penitenciarios de la legislación española y francesa “es un instrumento válido”. Ha señalado que se debe poner en valor su contenido y su “transparencia” pese a las limitaciones de la “delación y el arrepentimiento” que fija a los etarras. Cree que no entra en contradicción con una de las recomendaciones que el propio Foro Social y en el que se exige que los presos deben mostrar un compromiso con un escenario de paz “renunciando a las vías violentas” y reconociendo el “daño causado como consecuencia de su actuación”.

Un desarme con “bloqueos múltiples”

Entre las recomendaciones que mantiene este Foro que se presenta como impulsor del “proceso de paz” se incluye la necesidad de aplicar en España y Francia “una justicia de carácter transicional”. Señala que permitiría “consolidar la convivencia”. Junto a ello, y como punto de partida, se aboga por modificar la política penitenciaria en “los aspectos que contraviene los derechos humanos”, en referencia a la excarcelación de presos gravemente enfermos, o suprimiendo “medidas excepcionales” como la política de dispersión de los presos de ETA en cárceles de fuera del País Vasco.

Desde el Foro social se cree urgente resolver los “bloqueos múltiples” que en su opinión están ralentizando el final de ETA. En este sentido se refieren a un ‘bloqueo’ de carácter jurídico, con la aplicación de la actual legislación penitenciaria, y al que se le sumaría otro ‘bloqueo’ en clave de “represión en forma de persecución a los presos y refugiados”.

La hoja de ruta a la que ahora se insta a aprobar tiene como objetivo acercar a los 350 presos de ETA dispersos en cárceles españolas y francesas a centros penitenciarios del País Vasco y facilitar “la vuelta a casa” delos etarras huidos “en base a un acuerdo transversal e inclusivo”.

Considera que es necesaria una «justicia de carácter transicional» para acelerar el fin de ETA

Esta plataforma recuerda que los ‘Acuerdos de Aiete’, firmados días antes de que ETA decretara el cese definitivo de su actividad armada, han quedado paralizados en una red de bloqueos que los paraliza. El punto esencial de aquel proceso fijado en San Sebastián hace cinco años pasaba por una mediación del grupo Internacional de Contacto liderado por Brian Currin. A ello sumaban la necesidad de que el Gobierno de Rajoy y de Hollande se implicarán en el proceso y mediarán para un desarme con garantías. Ahora concluyen que a la vista de su actitud “irresponsable” contraria a “todos los estándares internacionales aplicado en casos similares” de desarme de organizaciones armadas, es tiempo de que la sociedad civil tome la iniciativa.

Precisamente ETA, en su último comunicado abogaba por una entrega de armas ante la sociedad civil como garante del proceso. Una apuesta que aspiraba a materializar el pasado mes de diciembre en Louhusso (Francia) en una operación en la que fueron detenidas cinco personas del ámbito civil, y posteriormente puesta en libertad con cargos por almacenar y transportar armas. En el concepto de sociedad civil empleado ahora por el Foro Social que respaldan PNV, EH Bildu y Podemos se incluye a las organizaciones y entidades sociales pero también a las instituciones públicas vascas, navarras y vascofrancesas y a “los actores implicados en cada eje de resolución”.

Sin referencias a las víctimas de ETA

A lo largo de la comparecencia llevada a cabo hoy en Bilbao ninguno de los portavoces ha hecho referencia alguna al papel que deberían jugar las víctimas del terrorismo en todo este proceso. Hernán se ha limitado a recordar que los representantes del Foro en Navarra han mantenido encuentros con colectivos de víctimas y que continuarán haciéndolo, sin mayor precisión.

Por último, confían en que el desarme de ETA pueda concluir en un tiempo “razonable” y permita así salir de una situación “que es la peor de las hipótesis posibles”: “Es el peor escenario posible, que los arsenales de ETA sigan por allí, en algún monte”.

Cree que el final de ETA llegará en un plazo «razonable» y se hará ante «la sociedad»

El nuevo encuentro del Foro Social, el cuarto desde su constitución, se produce en plena campaña de apoyo a los presos de ETA iniciada por la izquierda abertzale y que tiene en el encierro llevado a cabo por los ex presos de ETA, -cerca de 300-, en la localidad guipuzcoana de Usurbil una demanda de cambio en la política penitenciaria española para sus compañeros de armas encarcelados. A ello se suma la marcha que el próximo día 14 se celebrará en Bilbao y que, como cada año, reivindicará una mejora de la situación de los presos de la banda.

Unas peticiones que se producen después de que el EPPK, el autodenominado ‘Colectivo de Presos Políticos Vascos’, que agrupa a la mayoría de los militantes de ETA encarcelados, haya accedido a acogerse de manera individualizada a los beneficios penitenciarios previstos en la ley. Esta opción hasta ahora vetada  por la dirección de ETA a sus militantes como muestra de “resistencia” ante el enemigo. Sin embargo, las ‘líneas rojas’ marcadas, “la delación y el arrepentimiento”, complican sobremanera poder recibir este tipo de beneficios carcelarios, según se ha recordado desde el Ministerio del Interior. A todo ello se suma las voces críticas que desde el propio entorno de ETA y la izquierda abertzale han comenzado a aflorar desde diferentes frentes y que critican el cambio de posición impulsado desde ETA y Sortu para “vaciar las cárceles” y que tildan de “traición” y deslealtad a los valores de “lucha revolucionaria” que han defendido durante años.