El lehendakari Iñigo Urkullu ha reprochado por carta al presidente Mariano Rajoy que no haya dado pasos para favorecer un desarme ordenado y verificado de ETA y para consolidar la convivencia en Euskadi. En una misiva remitida a finales del pasado mes de diciembre, y en la que Urkullu le comunica su negativa a participar en la Conferencia de Presidentes Autonómicos del próximo día 17, el lehendakari le recuerda que han transcurrido cinco años desde el cese de la actividad armada de la banda terrorista y que por tanto “es difícil de entender” que la posición del Gobierno central en esta materia no haya variado y sea la misma “que hace un lustro”. Le recuerda a Rajoy que el Gobierno vasco está dispuesto a colaborar para favorecer un desarme verificado y con garantías e incluso para poner en marcha una nueva política penitenciaria adecuada al nuevo contexto de fin de la violencia. Lamenta que en todos estos años el Ejecutivo del PP y el vasco haya sido incapaces de “compartir una estrategia común” en esta materia.

En la carta le subraya que han transcurrido más de dos años desde su último encuentro, celebrado en septiembre de 2014, y tras el cual no se han producido avances en la relación entre los dos gobiernos. Asegura que desde la última ocasión en la que se vieron ha habido “nula” respuesta por parte del presidente del Gobierno a sus propuestas pese a haberle remitido en su día una agenda “pendiente de cuestiones de gran relevancia y de mutuo interés”. Le recuerda que en ella se incluían cuestiones esenciales y en las que está dispuesto a negociar porque afectan al propio modelo de Estado y a la actualización del autogobierno vasco y a hacerlo “desde el acuerdo interno en Euskadi y la voluntad de pacto con el Estado”. Le invita a abordarlo en un foro bilateral donde acordar soluciones y lograr “un diagnóstico compartido” para encontrar soluciones consensuadas en un momento fundamental en el devenir de nuestra comunidad y en el Estado”.

Recentralización de “intensidad desconocida”

Urkullu muestra su disposición a reunirse pero descarta hacerlo en el foro de Presidente Autonómicos dada la singularidad del autogobierno vasco. Añade que en ese encuentro no se van a tratar cuestiones “estructurales” que afecten a la relación entre los dos Ejecutivos. En la extensa misiva realiza un repaso de todas las cuestiones que continúan pendientes de tratar y que requieren una respuesta urgente. Critica que el Gobierno del PP haya actuado la pasada legislatura aplicando una política recentralizadora “de intensidad desconocida” presentando “un sinfín” de recursos a leyes y normas aprobadas por el Parlamento y Gobierno vasco. Por ello, y para recomponer la ausencia de esa relación “bilateral” que reclama le insta a reactivarla para facilitar “una reflexión y abordaje de vías de solución a las políticas de Estado”.

El lehendakari le critica la presentación de «un sinfín» de recursos a normas aprobadas en Euskadi

Urkullu asegura que desde su última reunión el 15 de septiembre de 2014 continúan pendientes multitud de “temas de calado” en ámbitos como la economía, el empleo, el final de ETA, o aspectos sociales. Así, asegura que en los último cinco años no se han producido avances en el cumplimiento del Estatuto de Gernika, la ejecución del tren de Alta Velocidad (TAV) o la liquidación del Cupo vasco en el que constata una “imposibilidad” para darle una solución. También cita aspectos como la energía, la construcción naval, los aeropuertos , las pesca o el acero como ámbitos sobre los que tratar de manera conjunta.

El lehendakari le muestra su disposición a tratar “el modelo territorial” para dar un nuevo encaje a Euskadi. Ve en la nueva legislatura que ahora comienza una oportunidad para iniciar “una nueva etapa” con una relación más fluida y “actualizar temas pendientes” y trabajar “desde la cooperación y el encuentro”. También tiende la mano con una “disposición activa” del Ejecutivo vasco pero reclama un trato “bilateral”.