Carles Puigdemont no será candidato a la presidencia de la Generalitat. Así lo ha confirmado el propio presidente de la Generalitat ante el Consejo Nacional de su partido, reunido esta mañana para analizar los objetivos del PDCat para 2017. El president ha repetido ante la cúpula de su formación lo que ya confirmó la semana pasada en declaraciones a los medios, y que de hecho ya había avanzado a los coordinadores del partido, Marta Pascal y David Bonvehí.

No hay marcha atrás ni reconsideración a la decisión tomada hace hoy exactamente un año, cuando se convirtió en presidente por sorpresa de la Generalitat gracias a la obligada renuncia de Artur Mas. Puigdemont ha querido cerrar así las especulaciones provocadas por la presión de su propio partido, donde sigue siendo el candidato favorito, para que se presente en las próximas elecciones. La decisión es tan firme, aseguran fuentes del PDCat, que el president ni siquiera ha atendido a la petición de que no hiciera pública la decisión de no ser candidato para evitar el baile de nombres alternativos en los medios.

En su intervención ante el Consell Nacional Puigdemont se ha mostrado convencido de que los presupuestos que ahora inician el trámite en comisiones recibirán la aprobación definitiva de la CUP a principios de febrero y de que el referéndum, pactado o no, será una realidad durante este año. Y bajo esas premisas, ha afirmado que su renuncia se ajusta estrictamente a los términos de lo pactado con Artur Mas hace un año, cuando accedió a la presidencia de la Generalitat.

Mas avala la negativa de Puigdemont

El propio ex president ha avalado la postura de Puigdemont, recordando que esa fue la única condición que puso cuando un sábado de enero le pidieron que asumiera la presidencia de la Generalitat para salvar la mayoría insuficiente de Junts pel Si (JxS).

Un Mas que hoy ha visto como la portavoz del Govern y vicepresidenta del partido, Neus Munté, lo lanzaba como alternativa con unas declaraciones en TV3 en las que ha señalado al presidente del PDCat como «un magnífico candidato». Munté, que tampoco se ha descartado a sí misma como candidata, desoía así los ruegos de la coordinadora del partido, Marta Pascal, quien poco después volvería a exigir a sus correligionarios no entrar en el debate de nombres para centrarse en la defensa del referéndum -la palabra más repetida por Pascal en la comparecencia posterior ante la prensa, en la que se ha negado a hablar de candidaturas-.

Tras apuntar a Mas, eso sí, Munté ha vuelto a la respuesta de libro que dan todos los dirigentes del partido: «aún no ha elecciones fijadas, cuando eso pase, serán los asociados del PDCat los que escojan al candidato en unas primarias”.

Artur Mas está condicionado por el proceso judicial en su contra, que podría culminar en su inhabilitación para cargo público. Aunque el proceso que se abrirá el próximo 6 de febrero y que llevará al ex president, junto a Joana Ortega e Irene Rigau, al banquillo de los acusados por organizar el 9-N se puede convertir en la mejor campaña de  promoción personal entre el electorado soberanista.

En contra de la candidatura de Mas está el hecho de que pocos en el PDCat quieren arriesgarse a la vuelta atrás que eso supondría. Si en los ámbitos más independentistas del partido censuran como eliminados los integrantes de la foto de Oriol Pujol -los dirigentes que el acompañaron hasta la puerta del juzgado a declara como imputado por un caso de corrupción- Jordi Turull, Josep Rull, Lluís Corominas y Francesc Sánchez, con igual motivo rechazarán a Mas.