El ex ministro de Educación Benoît Hamon, defensor de la renta básica universal, se ha impuesto en la primera vuelta de las primarias socialistas en Francia con un 36,21%de los votos, según los primeros resultados de los que se hace eco la cadena BFMTV. Competirá con el ex primer ministro de origen español, Manuel Valls, que logró un 31,19%, quien afirmó: «La segunda vuelta es una elección entre la derrota asegurada y la victoria posible».

«Me siento muy afortunado de confrontar mi proyecto de sociedad al proyecto de Manuel Valls», dijo Hamon, al confirmarse su victoria y remarcó que la «transición ecológica es una prioridad absoluta». Para Hamon «la cuestión ecológica y la cuestión social» son los pilares de su proyecto, un proyecto de «esperanza para la izquierda».

Los votantes socialistas han asociado a Valls, de 54 años, jefe del Gobierno y ministro del Interior con Hollande, a la fracasada gestión del presidente, François Hollande, que ni siquiera votó en las primarias. Han optado por dar una oportunidad a la izquierda del partido, y probablemente confirmen esa elección el domingo próximo.

Hamon, de 49 años, abandonó el Gabinete de Hollande por escorarse a la derecha. También fue ministro con el presidente Hollande, al igual que el tercero en liza el desbancado Arnaud Montebourg, de 54 años, que logró un 17,62%. Pero ambos se fueron por discrepancias con el Gabinete en 2014. Creían que el gobierno estaba escorándose en exceso a la derecha y desde entonces, sobre todo Montebourg han criticado lo que consideran una deriva de Hollande y de Valls.

Hamon es licenciado en Historia y se enroló en las juventudes socialistas a temprana edad en su Bretaña natal. Defensor de la economía social, cree que la era digital reclama un nuevo modelo en el que los puestos de trabajo han de repartirse mejor entre la sociedad y potenciar el tiempo libre.

Aboga por el derecho a un salario mínimo universal, que sería de unos 750 euros al mes para todo francés mayor de 18 años, independientemente de su condición laboral. Calcula que costaría unos 400.000 millones de euros al año y se aplicaría en tres años, sobre todo con una subida de impuestos a las rentas más altas. «La renta básica universal crea trabajo. Permite a los empleados reducir sus jornadas laborales y puede erradicar la pobreza», dijo en uno de los debates. Valls le atacó por hacer promesas que no pueden cumplirse.

El principal rival de Valls es ecologista y está a favor de la legalización de la marihuana. Era uno de los aspirantes menos conocidos y su carrera en estas primarias socialistas ha sido meteórica. Los medios británicos ya le comparan con Jeremy Corbyn.

Valls representa, sin embargo, al sector más a la derecha de los socialistas franceses, y defendió en el Gobierno la necesaria liberalización de la economía para reforzar la competitividad del país. Lo tendrá difícil en segunda vuelta porque Montebourg ya anunció que unirá sus fuerzas a Hamon. «Los votantes han condenado estos cinco años», señaló el ex ministro de Economía. «Deseo suerte a Benoît Hamon y le brindo mi apoyo», agregó Montebourg.

Han votado entre 1,5 y dos millones de personas en estas primarias. La única condición era aportar un euro por votante. En esta primera vuelta han participado siete candidatos, entre ellos solo una mujer, Sylvia PInel, de 39 años, que decidió lanzarse al ver que no había mujeres entre los aspirantes. Encabezaba una plataforma que abogaba por proporcionar incentivos fiscales a las empresas que ofrecieran contratos de larga duración a los empleados. Ha declarado su apoyo a Manuel Valls, pero apenas logró un 1,99% de los votos.

El gran ausente de las primarias ha sido el presidente, François Hollande, cuya popularidad se hundió hasta un 4% el año pasado, por su escaso éxito a la hora de reflotar la economía y no lograr que el paro bajase del 10%. Hollande estaba este fin de semana en América Latina. Primero visitó Chile, donde se ha visto con la presidenta, Michelle Bachelet. Posteriormente se trasladó a Colombia, donde dio su apoyo el presidente Juan Manuel Santos en el proceso de paz puesto en marcha con las FARC.

El candidato socialista que venza en las urnas el domingo 29, muy probablemente Hamon, habrá de enfrentarse el 23 de abril al líder de los Republicanos, el ex primer ministro François Fillon, y a la líder del Frente Nacional, Marine Le Pen, quienes, según los últimos sondeos, son favoritos para pasar a la segunda vuelta el 9 de mayo.

Marine Le Pen ha participado este sábado en un encuentro de líderes ultraderechistas en la ciudad alemana de Coblenza. «2016 fue el año en que el mundo anglosajón despertó; estoy segura de que 2017 será el año del despertar de los pueblos de la Europa continental», dijo Le Pen, que estuvo acompañada por el líder eurófobo holandés Geert Wilders, el líder de la Liga Norte, Matteo Salvini, y la número uno de Alternativa por Alemania, Frauke Petry.

La división de la izquierda no ayuda a que Le Pen quede fuera en la primera vuelta. En Holanda habrá elecciones en marzo y Wilders cuenta con posibilidades de ganar, si bien será difícil que encuentre socios de gobierno. Las legislativas alemanas serán en septiembre y Alternativa por Alemania entrará en el Parlamento federal. «El patriotismo no es una política de pasado, sino del futuro», sentenció Le Pen, que arremetió contra Merkel por acoger refugiados.

En este escenario europeo será crucial lo que ocurra en primavera en Francia. La división de la izquierda francesa no ayuda a que haya esperanza de que Marine Le Pen quede fuera en la primera vuelta.

También competirán como independientes el comunista Jean-Luc Mélenchon, y Emmanuel Macron, de 39 años, ex ministro de Economía en el Gabinete de Hollande. Según los sondeos, Macron, que compite como independiente, puede ser el tercer hombre entre Fillon y Le Pen. «No os dejéis engañar. El Frente Nacional os miente», suele decir Macron en sus mítines. Falta saber si los franceses quieren conocer la verdad.