Es una vieja aspiración del nacionalismo vasco, conformar un Estado propio integrado por las siete provincias con las que comparten una identidad y una cultura común: Las tres que hoy integran Euskadi, la que representa Navarra y los tres territorios del País Vasco francés – Lapurdi, Behe Nafarroa y Zuberoa-. Es la Euskal Herria soñada que desde el pasado 1 de enero ven algo más cerca después de que los territorios franceses se integraran en una Mancomunidad única, Iparralde, con presidente propio y con competencias propias.

Desde el pasado día 26 el actual alcalde de Baiona, el centrista Jean René Etchegaray, preside este nuevo ente administrativo francés y lo hace apostando por incrementar las relaciones culturales y de gobierno con el País Vasco. Hoy el lehendakari Iñigo Urkullu le ha visita y se ha reafirmado en su compromiso por fortalecer sus relaciones culturales y económicas y valerse del nuevo entramado institucional para abrir una nueva fase de cooperación entre “Euskadi sur y Euskadi norte”.

Durante su visita al nuevo presidente de la Mancomunidad, Urkullu se ha felicitado por la oportunidad que se abre para dar nuevos pasos de cooperación a ambos lados de los pirineos para trabajar en común. Ha citado a Voltaire para recordar que el vasco y el vascofrancés son “un pueblo que canta y baila a ambos lados de los pirineos” y que están llamados a entenderse. El lehendakari ha acudido acompañado de la responsable de Política de Acción Exterior del Gobierno vasco, Marian Elorza.

Implicar a España y Francia en un final ordenado de ETA

El lehendakari ha recordado que con Etchegaray le unen aspectos importantes como la necesidad de promover un final ordenado de ETA y de hacerlo a través de “políticas de Estado”. Ha recordado que tanto el mandatario francés como él han remitido sendas cartas a los presidentes de los gobiernos de España y Francia para que se impliquen en el proceso que ponga fin a la violencia de manera definitiva, “y ninguno de los dos tiene aún respuesta”. También ha recordado que Etchegaray respalda, como hiciera el Gobierno vasco, el espíritu plasmado en los ‘Acuerdos de Aiete’ de 2011 en los que se abogaba por facilitar el final de ETA y por una implicación de los gobiernos de ambos países en el proceso de desarme. Ha señalado que en los dos casos defienden que todos los pasos se deben dar con profundo respeto “ a la memoria de las víctimas”.

Euskadi e Iparralde se han comprometido a constituir grupos de trabajo para dar pasos en su propósito de cooperación. Urkullu ha asegurado que les une “una cultura” que no se plasma únicamente en ámbitos como el folclore, la lengua o la educación, sino que se refleja en “formas de ser” aplicadas a ámbitos como la economía, el transporte, la Universidad, la investigación o a sanidad en la que se comprometen a trabajar en común. Además de los compromisos adquiridos hoy, el País Vascofrancés y Euskadi ya participan de organismos y foros comunes como la Eurorregión de Aquitania, de la que forman parte junto a Navarra, que recientemente ha retornado a este foro, y la Conferencia del Atlántico Transpirenaico.

La nueva Mancomunidad gestiona un presupuesto de 200 millones y tiene competencias en desarrollo económico, transportes y cultura

La nueva Mancomunidad, que gestionará alrededor de 200 millones de presupuesto, tiene competencias propias en ámbitos como el desarrollo económico, euskera, gestión cultural, medio ambiente y transportes. El Gobierno francés, la región de Aquitania y el Departamento de Pirineos Atlánticos -que aglutina a Iparralde y Biarno- mantienen las principales competencias de sanidad, educación, asuntos sociales, urbanismo, carreteras y movilidad. El nuevo ente sustituye a las diez antiguas mancomunidades comarcales, después de haber sido aprobada por la mayoría de los 158 municipios de Iparralde, pese al rechazo de localidades importantes como Biarritz o Angelu.