El Presidente de la Generalitat, Carles Puigdemont, ha advertido que «no nos encontrarán de rodillas sino de pie». En una declaración institucional desde el Palau de la Generalitat el presidente catalán se ha sumado a lo declarado ayer por su predecesor, y ha descalificado un proceso de judicial en el que el Gobierno catalán ve una condena a proceso «democrático, con el que queríamos expresar nuestra opinión sobre la relación entre Cataluña y España».

El Gobierno de la Generalitat, y muy especialmente el PDCat, partido al que pertenecen dos de los tres encausados, quieren convertir el inicio del juicio oral a Artur Mas, Joana Ortega e Irene Rigau en auténtica palanca de movilización de los catalanes a favor de su propuesta de referéndum. Para ello hoy han preparado una escenificación ha medida para demostrar, como ha señalado Puigdemont, que «todos nos sentimos juzgados, expresaremos nuestra indignación por convertir en juicio un debate político».

Una actitud que ha criticado el Delegado del Gobierno en Cataluña, Enric Millo, quien ha recordado que los procesados lo son desobediencia al Tribunal Constitucional. «Quienes hoy se han manifestado hoy lo han hecho a favor de la desobediencia, no de la democracia, porque lo democrático es respetar el Estado de derecho» ha señalado Millo sobre la concentración en la que han participado 40.000 personas según la Guardia Urbana, cifra que Sociedad Civil Catalana ha rebajado a 16.300.

Puigdemont acompaña a Mas hasta la puerta del juzgado

Un recorrido en el que, hoy sí, Mas, Rigau y Ortega han sido acompañados por el actual presidente de la Generalitat hasta las puertas del juzgado, algo que Puigdemont evitó tanto en las declaraciones previas como en la de la presidenta del Parlament, Carme Forcadell. En esta ocasión, sin embargo, el president considera que se está juzgando «un acto de gobierno» compartido por sus actuales miembros y que por tanto debe acompañar a sus predecesores. Junto a él, la presidenta del Parlament y el gobierno en pleno flanquean la procesión, además de centenares de personas.

La comitiva, que han llegado media hora tarde al juicio, ha recorrido el Paseo Lluís Companys en dos sentidos para cruzar bajo Arco de Triunfo -con repetidas paradas para la imagen- rodeados por las senyeras en manos de los centenares de manifestantes que desde dos horas antes han abarrotado esta vía ante el Palacio de Justicia. Entre los convocados, la Federación Catalana de Corales que ha recibido a los acusados con el canto de Els Segadors, cerrado al grito de «independencia», tras lo cual los manifestantes han entonado L’estaca de Lluís Llach -himno de protesta contra el franquismo-.

Durante el trayecto, el ex president Mas ha afirmado que su causa «va más allá de Cataluña, se está luchando por la raíz democrática del país» y la ex consellera Rigau ha comparado la manifestación de hoy con las que acompañaron la transición del 78 al grito de «libertad, amnistía, estatuto de autonomía» y se ha mostrado convencida de que «demostraremos que la democracia es imparable, es un clamor que no tendrá respuesta sencilla pero se impondrá». Ortega, por su parte, ha agradecido emocionada «el cariño y calor de la gente» que les ha acompañado de forma masiva hasta las puertas del Alto Tribunal.

La escenificación ha pasado por la recepción oficial en el Palau de la Generalitat, donde se han reunido el Govern y los tres encausados, para acudir a pie desde allí, en procesión, hasta las puertas del Tribunal Superior de Justicia de Cataluña (TSJC). Con dos paradas, la primera ante en el Fosar de les Moreres -punto de peregrinación cada Onze de Setembre porque allí fueron enterrados muchos de los caídos durante el asedio de 1714- y otra en el Born, donde se ha instalado el museo sobre el mismo asedio.

Críticas de la Magistratura

Una manifestación que ha provocado malestar en la magistratura, especialmente por la participación del Gobierno en pleno de la Generalitat y de la presidente del Parlament, así como alcaldes y regidores de diversas localidades catalanas. El presidente de la sección territorial de Cataluña de la Asociación Profesional de la Magistratura (APM), Luis Rodríguez Vega, tachó ayer de injustificable este hecho.  «Es injustificable que las instituciones no respeten a otra institución ni la independencia del poder judicial y acudan a una muestra mal entendida de solidaridad a las puertas de un tribunal», ha dicho Rodríguez Vega, que es también magistrado de la Audiencia Provincial de Barcelona.

Paralelamente, centenares de personas llenan ya el Paseo de Lluís Companys a las puertas del TSJC a la espera de que lleguen los encausados. Una manifestación convocada por las entidades independentistas Òmniu, ANC, AMI y AMC que ha llevado a la capital catalana a más de 160 autocares desde toda Cataluña, provocando un considerable colapso de tráfico.