El lehendakari Iñigo Urkullu ha acusado hoy al Gobierno de Mariano Rajoy de querer “laminar” la singularidad de las instituciones vascas para igualarlas a las instituciones del resto de Comunidades Autónomas “de régimen común”. Subraya que pese a que la singularidad está reconocida en la Constitución y el Estatuto de Gernika desde el Gobierno de España se están reiterando los ataques para “laminarla, que no lapidarla”. Ha situado en estos intentos los recursos impulsados contra normas aprobadas por el ejecutivo vasco o manifestaciones como las realizadas recientemente por el delegado del Gobierno en el País Vasco, Javier De Andrés, reclamando más unidades de la Guardia Civil y la Policía en Euskadi, “fue rizar el rizo”, ha señalado.

El lehendakari recuerda que por el momento no se ha producido ningún acercamiento entre el presidente de España y él. Recuerda que desde que en diciembre pasado le volvió a reclamar un encuentro, tras la última reunión celebrada entre ambos que se remonta a septiembre de 2014, por ahora no ha recibido respuesta.

Junto a ello, Urkullu ha recordada, en declaraciones a Herri Irratia, que en el PP vasco continúan actuando con “discursos del pasado” y pendientes “del qué dirán en Madrid”. Muestra de ello es, según el lehendakari, la iniciativa presentada ayer por los populares vascos para promover un plan integral de deslegitimación del terrorismo en las aulas y que derivó en un duro enfrentamiento entre el portavoz del PP, Borja Sémper y el representante de EH Bildu, Julen Arzuga; “Si me pegaran un tiro usted lo justificaría políticamente”, le acusó el representante popular.

PP y EH Bildu, en posiciones “enquistadas”

Para Urkullu, lo vivido en la Cámara de Vitoria refleja que ambas formaciones están “enquistadas” en posiciones propias del pasado y necesitadas de gestos, “de uno hacia el otro” para seguir avanzando. El lehendakari sí ha subrayado una radicalización en la coalición de la izquierda abertzale y de la que responsabiliza a Sortu, “ya no les escucho los discursos –más moderados- que les escuchaba en campaña electoral”.

Ante una pitada al himno en la final de Copa Urkullu reclama «respeto institucional, es un signo de cultura y educación»

Respecto al pulso Catalán, Urkullu ha asegurado que es urgente buscar un acuerdo dialogado para dar una salida «legal y pactada» y abandonar el diálogo «de sordos o de besugos» en el que está inmerso el proceso. Ha apuntado que no acudirá a la conferencia que dentro de dos semanas impartirá Artur Mas en San Sebastián, invitado por Juan José Ibarretxe, no por discrepancias de carácter político sino «porque un lehendakari no va a conferencias de otros líderes políticos».

También se ha referido a la posible reapertura dela central de Garoña, a la que ha recordado que se oponen todos los partidos en Euskadi, incluido el PP, “ha cumplido su función, está más que amortizada y obsoleta. Garoña es un riesgo cierto y evitable después de 40 años”.

Por último, el lehendakari se ha felicitado por el paso del Alavés a la final de la Copa del Rey. Ha apuntado que será una oportunidad de “hermanamiento” de aficiones y ha confiado en que ante un posible pitido del himno prime el respeto institucional: “El respeto es obligado, yo lo exijo. Es un signo de cultura y educación mostrar respeto a las instituciones. Una cortesía que no está reñida con lo que cada uno piense.