El ex ministro del PP Josep Piqué ha aprovechado hoy una conferencia de Sociedad Civil Catalana para decir en Barcelona que el independentismo está derrotado y que no va a haber referéndum. En una dura intervención, Piqué ha denunciado además actitudes fascistas en Cataluña y ha acusado al soberanismo de poner las instituciones al servicio de la causa, lo que a su juicio remite al 6 de octubre de 1934.

«No hay nada mas fascista que llamar fascista» al discrepante ha advertido, y lo hemos visto estos días con la fiscal jefe de Barcelona: «Tengo la impresión de que en Cataluña tenemos demasiados fascistas». En este contexto, ha reclamado voces en la sociedad civil que se contrapongan al discurso dominante y ha elogiado a SCC porque «sé bien que no es fácil, cuando hay clima mayoritario que se acaba reflejando en coacción social, oponerse a él es propio de gente con profundas convicciones democráticas».

Cuando alguien pone las instituciones al servicio de un proyecto, las está prostituyendo, como lo vivimos en Cataluña el 6 octubre del 34″

El actual vicepresidente del Círculo de Empresarios ha criticado además el discurso que contrapone la ley al ejercicio de la democracia a través de una consulta porque, ha advertido, «es la antesala del autoritarismo político porque es la antesala de la puesta en cuestión de la democracia representativa». Piqué, que en las últimas semanas ha participado en iniciativas de la FAES, muy crítica con el modo en que el Gobierno está gestionando el conflicto catalán, ha señalado, sin embargo, que le alegra oír a Rajoy que las instituciones tienen que ser de todos y representar al conjunto de los ciudadanos» porque «cuando alguien las pone al servicio de un proyecto las está prostituyendo, «esto lo vivimos en Cataluña el 6 octubre del 34».

El independentismo está derrotado

Tras la denuncia de la situación catalana, Piqué ha querido dar un respiro a la audiencia -con una primera fila repleta de cargos del PP, entre ellos el delegado del Gobierno, Enric Millo- aunciando la derrota del independentismo. Un proyecto político, ha reflexionado, es viable si consigue mayoría social suficiente para hacerlo irreversible, si rompe reglas de juego intentando conseguir el máximo respaldo internacional, y si construye liderazgo identificable que aglutina y puede ser interlocutor válido. «Hay una buena noticia, el independentismo como proyecto está derrotado porque no tiene mayoría social suficientemente amplia, no tiene ningún apoyo internacional, ni liderazgo identificable. Y ellos lo saben.»

Constatado este extremo, se ha mostrado convencido de que el debate va a derivar en el derecho a decidir, porque con ese discurso es posible aglutinar una base social más amplia, pero ese debate no permite un liderazgo coherente por la heterogeneidad las izquierdas y en un soberanismo en el que conviven «la pequeña burguesía, el mundo menestral y los antisistema, nada más contradictorio en sí mismo». Demandar votar es legítimo, ha añadido Piqué, «pero el futuro de Cataluña no le corresponde solo a los ciudadanos de Cataluña porque es también el futuro de España y, por tanto, los ciudadanos del conjunto de España tienen también derecho a decidir cómo será su país; ése es el debate de fondo y es lo que tenemos que entender».

En este contexto, el ex ministro se ha mostrado convencido de que Cataluña se encamina hacia un nuevo adelanto electoral «antes de convocar el referéndum o justo después de convocarlo y constatar que no es posible» y ha considerado imprescindible la clarificación del escenario político para superar la situación actual. «En estos momentos no hay nada de qué hablar porque no se identifica con quién hablar». Podrá hacerse «cuando sepamos con quién se podrá hablar de temas importantes como el corredor mediterráneo o la financiación autonómica» ha concluido Piqué, para quien por esa vía se puede reconducir la situación y reducir la base social del independentismo.

En esos términos se ha expresado también el presidente del Círculo de Empresarios, Javier Vega de Seoane, quien ha considerado «sorprendente» haber llegado a la situación actual. «Hay unos miles aquí y allí que nos han metido en esta situación», pero ha pedido obviar el debate de las culpabilidades y buscar una salida.