El ex secretario general del PSOE y aspirante a volver a ocupar el cargo, Pedro Sánchez, se ha comprometido a crear un consejo de alcaldes a nivel federal dentro de la formación si sale elegido por la militancia en un acto en el que ha aprovechado para arremeter contra la gestora: «Sitúa al PSOE en tierra de nadie». Sánchez se ha expresado así en un acto celebrado en la Cúpula del Milenio de Valladolid, que se ha llenado de militantes (su aforo es de 1.760 personas) procedentes de diferentes lugares, no sólo de provincias castellanoleonesas como Zamora, Ávila o León, sino también de Santander, Vizcaya o Guadalajara, según recoge Europa Press.

Pedro Sánchez se ha comprometido a crear un consejo de alcaldes a nivel federal

El socialista ha reivindicado el papel de los alcaldes y ha puesto como ejemplo al de Valladolid, Óscar Puente, del que ha asegurado que tiene «visión, diálogo, cercanía y convicción» y ha puesto como ejemplo iniciativas como la apertura de comedores escolares para los niños en verano en un momento en el que Save the Children afirma que uno de cada tres niños en España sufre pobreza. «Gracias porque demuestras que no es lo mismo que gobierne PSOE a que lo haga la derecha», ha señalado Sánchez, quien ha abogado por aprender lo que se hace en los distintos territorios y ha añadido que «municipalismo es decir socialismo». Por ello, en este marco, ha anunciado que si la opción que representa gana las primarias y sale elegido en el Congreso creará a nivel federal un consejo de alcaldes.

Sánchez ha estado acompañado por Puente pero también por el secretario general del PSOE en Castilla y León, Luis Tudanca, quien no ha intervenido en el acto, aunque sí lo han hecho, además del alcalde, el secretario provincial del PSOE, Javier Izquierdo, la eurodiputada vallisoletana Iratxe García y la alcaldesa de Medina del Campo y portavoz socialista en la Diputación de Valladolid, Teresa López.

El aspirante a la Secretaría General, quien ha defendido un PSOE que sirva para vertebrar España, ha abogado por «recuperar» el partido tras la «frustración» sufrida por los socialistas. «Las esperanzas de volver a la senda que nunca debió abandonar, autonómo, coherente, un PSOE que dice no a Rajoy y que vota no a Rajoy», ha dicho Sánchez, que ha arrancado los gritos de los asistentes, que han coreado en varias ocasiones «no es no, no es no».

A este respecto, ha asegurado que hay compañeros que dicen que decir «no es no» es no tener un proyecto político, pero cree que se equivocan porque detrás hay «un gran sí» con proyectos que pasan por cuestiones como derogar la reforma laboral, la LOE o buscar un pacto de Estado contra la violencia de género.

«El PP anda bastante preocupado por que este proyecto político gane las primarias, no le falta razón», ha señalado Pedro Sánchez, quien ha advertido a los ‘populares’ de que no hay que confundir «gobernar con chantajear», en referencia a las posibilidades del Gobierno de sacar los presupuestos adelantes o una convocatoria de elecciones.

Frente a la derecha

El ex secretario general del PSOE ha defendido el Partido Socialista como una «gran fuerza de cambio» que siempre fue, «desde la izquierda y nunca desde el centro» y ha criticado que a algunos parezca ahora que les da «miedo» decir que son de izquierdas. Por ello, ha reivindicado un PSOE «ganador», para lo que considera que tiene que estar «unido» tanto a sus militantes como a su historia y a los votantes, pero no a la derecha.

En cuanto a la resolución del liderazgo del PSOE, ha rechazado la «vieja idea» de que es mejor resolverlo «a la vieja usanza, por arriba» con una candidatura útil porque «a la sociedad no le valen las mismas soluciones que hace 35 años» y, por ello, ha defendido que se escuche en mayo a los que no lo fueron antes.

Sánchez ha asegurado que ha dado un «paso al frente» porque son «tiempos de compromiso y no de resignación» en los que la militancia tiene que recuperar al PSOE y la izquierda vuelva a gobernar el país.

Se avecina un congreso «decisivo» para la historia del PSOE, según Sánchez

En este sentido, ha añadido que ese «paso al frente» se da porque se avecina un congreso «decisivo» para la historia del PSOE. «A ningún socialista se le escapa que está en una encrucijada», ha dicho Sánchez, quien ha señalado como únicos dos caminos el de quienes defienden un PSOE «que lidere y vertebre» el cambio o el de la gestora, «que es situarlo en tierra de nadie».

También considera que el PSOE es el único que puede «vertebrar» un sistema político tan fragmentado en la izquierda y ha apelado a la capacidad de diálogo de los socialistas tanto con los sindicatos, tras romperse con la reforma laboral o con la comunidad educativa, por ejemplo.

«Sólo el PSOE tiene capacidad de diálogo para rehacer compromisos y buscar consenso, encontrar soluciones a cuestiones como la territorial», ha agregado Pedro Sánchez, quien cree que el camino hay que hacerlo bajo la afirmación de que son socialistas, algo que hay que explicar en el siglo XXI, en un momento con «falsos profetas» en el que todo está cuestionado pero en el que tienen la ventaja de los principios que les unen al pasado, hacen «pisar el suelo» en el presente y mirar con optimismo al futuro.

Sánchez ha evocado los principios de la revolución francesa de libertad, igualdad y fraternidad como propios de los socialistas y ha aclarado que no hay que preguntar «por qué» son socialistas, sino «por quién», tras lo que se ha referido a los parados mayores de 40 años, a los jubilados con pensiones «indignas» mermadas por el copago o las mujeres que sufren desigualdad y las familias en riesgo de desahucio.

Necesidad de liderazgo

Pedro Sánchez ha justificado el «paso al frente» que ha dado porque considera que la encrucijada del PSOE sólo puede resolverse mediante el voto ya que «un PSOE sin líder no beneficia al PSOE ni a sus votantes, sólo a Rajoy».

Así, aunque ha expresado respeto a todos los compañeros que den un paso al frente para liderar el partido, ha señalado que candidaturas puede haber muchas pero ideas de PSOE sólo dos y la suya es aquella en la que la gente decida y esté unida.

Además, ha aclarado que si gana las primarias exigirá la misma lealtad que se exige a sí mismo si las pierde, porque «por experiencia» ha afirmado que sabe que no respetar al secretario es «debilitar al PSOE y dar alas a la derecha».

Si gana las primarias exigirá la misma lealtad que se exige a sí mismo si las pierde

Sánchez también ha recordado algunas de las cosas que se hicieron durante el tiempo en el que estuvo al frente del PSOE, que fueron muchos avances en participación y transparencia como la garantía de las primarias, ahora en los estatutos del partido, y ha abogado por recuperar las consultas a los militantes como algo obligatorio en acuerdos postelectorales.

Sánchez ha insistido en la idea de que algunos de sus compañeros de partido «equivocadamente» facilitaron con la abstención el Gobierno del PP y «ese no es el partido que quieren los militantes ni los votantes del PSOE» y ha asegurado que se quiere volver a ser la «fuerza del cambio», algo que se hace gobernando y no «retocando las leyes de Rajoy».

«Somos la alternativa al PP, no subalternos», ha agregado, tras lo que ha apuntado lo poco que han cambiado las cosas en los últimos meses, con una crisis vigente en Cataluña, los mismos problemas en educación y sanidad, el paro o los salarios bajos.

Pedro Sánchez ha citado una decena de consignas en las que basa su apuesta por un PSOE autónomo, «libre», aunque ha reconocido que habrá poderes que «harán todo lo posible para no llegar a buen puerto», por lo que ha intuido que no lo van a tener «fácil».

Unión Socialista en Europa

Por otro lado, el ex secretario general del PSOE ha incidido en que el socialismo es «más necesario que nunca» en Europa, donde considera que la respuesta no puede ser «la gran coalición», que va contra la propia historia.

Frente a ello, ha propuesto una alianza de fuerzas progresistas y europeas contra la «ultraderecha y el populismo», algo en lo que se ha comprometido a trabajar.