La senadora de ERC Mirella Cortés se ha despachado a gusto durante la sesión de control en el Senado al acusar a Mariano Rajoy de haber organizado un GAL «sin violencia» contra la Generalitat y le ha preguntado si es el «señor X» de esa supuesta trama. En un enfrentamiento habitual con el independentismo, que ya se ha convertido en un género parlamentario puesto que es casi monotema para ERC y la antigua Convergencia, Cortés ha aludido a las conversaciones grabadas en el despacho del ex ministro Jorge Fernández Díaz o al dosier sobre las cuentas en el extranjero del ex alcalde de Barcelona, Xavier Trias, que resultó falso.

A cuenta de hechos como éstos, Cortés se ha despachado con tres preguntas recurrentes, la primera, si existe una operación del PP catalán, de Jorge Moragas, director de gabinete de Rajoy, y de cargos policiales en activo y jubilados «para destruir las instituciones catalanas». También si se «ha organizado un nuevo GAL sin violencia física pero que ha mantenido las malas artes como las cloacas del Estado, periodistas comprados y la recompensa con fondos reservados para comprar declaraciones» y, en definitiva, «¿niega ser el señor X que dirige la operación?», en alusión a la guerra sucia contra ETA de los años noventa del pasado siglo.

Rajoy replica que las teorías de la conspiración «arrincona la sensatez»

Rajoy le ha agradecido con ironía el «buen tono» de sus palabras, que sirven «para rebajar la tensión», para replicarle a continuación que el argumento de la conspiración «es muy pobre porque no hay que pensar, le endosa la responsabilidad al mejor amigo del hombre, que es el chivo expiatorio y arrincona la sensatez». Para el presidente del gobierno, que ha alertado de que la Generalitat está al servicio de una ideología, el Ejecutivo de Puigdemont se encuentra en manos «de los radicales y antisistema» de la CUP, por lo que ha pedido a los independentistas, e general, que vuelvan a la «cordura» y a la senadora de ERC que «aplique su imaginación y tiempo a fines mas nobles y provechosos y se lo agradecerá el común de los mortales».

No era más que el punto y seguido de la siguiente andanada,la que suele protagonizar el senador convergente Josep Lluis Cleries en su pregunta a la vicepresidenta del Gobierno, Soraya Sáenz de Santamaría. Cleries se ha mostrado muy molesto por el hecho de que la llamada «operación diálogo» incluya contactos con otros interlocutores distintos a la Generalitat, gobierno elegido por los ciudadanos catalanes.

Santamaría invita a los independentistas de dejen «el pensamiento único»

Santamaría ha replicado que «al presidente de la Generalitat lo eligió la CUP», formación que forzó la salida de Artur Mas para elegir in extremis a Puigdemont. A continuación, ha explicado que los ayuntamientos son asimismo instituciones del Estado y que es necesario el diálogo con organizaciones centenarias del territorio «que también son Cataluña». Por ello le ha invitado a que no tenga una concepción patrimonialista del poder «propio de otras épocas. Es como si yo dijera que España es solo este gobierno», y abandonen «el pensamiento único». «Hablamos para unir, para llevar a Cataluña a la centralidad y moderación. Quiene les ha visto y quien les ve señores de Convergencia. Trabajen por todos los catalanes y no por los diez diputados que tanto le importan de la CUP».

El senador ha acusado el golpe al acusar de «radicalidad» al Ejecutivo de Rajoy, de sobrar «postureo» y de falta de propuestas «interesantes» para siete millones de catalanes y, ya de paso, se ha preguntado por qué no hay una reunión entre Rajoy y Puigdemont.