El lehendakari Iñigo Urkullu ha asegurado esta mañana que está “escarmentado” de las reuniones sin resultados que ha mantenido con el presidente del Gobierno Mariano Rajoy y que confía que el próximo encuentro “tenga contenido”. Durante una comparecencia en Ajuria Enea para presentar su programa de Gobierno, Urkullu ha recordado que acumula ya dos meses de espera sin respuesta a la carta que le remitió al presidente del Gobierno el pasado 16 de diciembre y en la que se solicitaba un encuentro para abordar cuestiones de interés para Euskadi y el conjunto del país.

“Ya tuve escarmiento la pasada legislatura”, ha asegurado molesto en torno a las reuniones celebradas entre ambos dirigentes, la última en septiembre de 2015. Por el momento Rajoy no le ha citado para verse, “y mi disposición sigue ahí pero siempre que sea con contenido y resultados”, ha apuntado. Junto a ello ha reiterado que corresponde a Rajoy gestionar su agenda y encontrar fecha, si ésa es su voluntad, para cerrar un encuentro, “en el que se tendrían que tratar cuestiones de Estado de interés para los vascos y para el Estado”.

La petición de verse con Rajoy hecha hace dos meses sigue sin fecha. Urkullu espera que de celebrarse «esta vez tenga contenido»

Cuestión que según Urkullu en ningún caso debería condicionar el resto de ámbitos de relación ya en marcha, como las comisiones bilaterales que en materia de transportes y Cupo se han constituido o la relación entre ministerios y consejerías de su Ejecutivo que trabajan en busca de acuerdos de diferente tipo. Respecto a los equipos de trabajo constituidos para resolver las discrepancias en torno a la liquidación pendiente del Cupo –y que Euskadi cuantifica en 1.600 millones de euros-, el lehendakari ha valorado positivamente los avances, si bien ha puntualizado que se deberían producir “con mayor celeridad” y poder así convocar cuanto antes a la Comisión Mixta del Concierto y rubricar un acuerdo tanto en materia de liquidación como de renovación de la Ley Quinquenal pendiente.

Pactar con el Estado antes de consultar

Urkullu ha presentado su programa de Gobierno cuyos ejes de actuación viene determinados por cuatro ámbitos; el crecimiento económico sostenible, el equilibrio social, el respeto a los derechos humanos y el autogobierno. En esta última materia se ha reafirmado en la necesidad de buscar siempre la bilateralidad con el Estado y en trabajar primero por un acuerdo consensuado y pactado en Euskadi que posteriormente pueda ser acordado con el Gobierno español. Sólo después, el lehendakari lo sometería a un referéndum a la sociedad vasca. Un acuerdo previo en Euskadi que se debería alcanzar en el seno de la ponencia d autogobierno constituida por el Parlamento Vasco y en la que decidió no participar el PP.

El lehendakari se ha mostrado confiado en que el proceso para actualizar el actual marco de autogobierno vasco se pueda culminar antes de 2020. En su opinión, es posible lograr un acuerdo en el País Vasco y un pacto posterior con el Estado antes de que concluya la legislatura recién iniciada. “Los tiempos y contextos han cambiado”, ha subrayado.

El lehendakari priorizará la cesión a Euskadi de las competencias de prisiones y el régimen económico de la Seguridad Social

Un nuevo escenario al que también ha aludido para ser optimista sobre el traspaso de competencias pendientes que reclama el Ejecutivo que preside. El acuerdo de coalición que PNV y PSE suscribieron fija como una de sus máximas aspiraciones para los próximos tres años que se complete el traspaso de competencias del Estatuto de Gernika, que cuantifican en 37 materias. De entre todas ellas, la máxima prioridad para negociar se sitúa en la referida a la gestión de las cárceles y a la competencia sobre el régimen económico de la Seguridad Social. Urkullu ha recordado que lo que se reclama no es más que el cumplimiento de “una ley orgánica, pedimos cumplir la normativa y espero que ya no existan excusas ni pretextos basados en el contexto”.

Respecto al contenido de su programa, el Ejecutivo vasco centrará sus actuaciones en la consolidación de la recuperación económica, la creación de empleo, además de los pasos que permitan culminar un final y un desarme “legal, verificado y que sea lo más rápido posible” de ETA. A ello sumará la pretensión de aprobar 28 nuevas leyes, cuyo detalle se conocerá la próxima semana cuando el Consejo de gobierno apruebe el calendario legislativo del Gobierno de Urkullu.

Por último, el lehendakari se ha mostrado “ilusionado” por la disposición al diálogo mostrada por todos los partidos de la oposición de cara a una aprobación del proyecto de presupuestos. Tanto EH Bildu como el PP o Podemos se han posicionado abiertos a explorar posibles acuerdos para sacar adelante las primeras cuentas del Ejecutivo de Coalición PNC-PSE al que le falta un voto para lograr la mayoría absoluta del Parlamento Vasco.