Aprobar la «ley de desconexión» -esa que deben permitir la convocatoria de un referéndum unilateral y la proclamación de la independencia pasando «de la legalidad a la legalidad»- sin ponencia en comisión ni debate en el Pleno, por la vía de lectura única e introduciendo a última hora en el orden del Pleno la propuesta cuando así lo decida el Gobierno catalán y la mayoría soberanista que le da apoyo. Esa es la puerta que abre la reforma del Reglamento del Parlament presentada por Junts pel Si (JxS) que la Mesa ha admitido hoy a trámite. Un texto del que la portavoz del Govern, Neus Munté, se ha distanciado y que la Mesa que preside Carme Forcadell ha admitido de forma condicionada, puesto que el grupo deberá presentar un escrito aclaratorio que incluya la creación de una ponencia conjunta. Esto es, que deberá incluir a la oposición en los trabajos de reforma.

Las condiciones de la Mesa, con mayoría de JxS, no han tranquilizado a la oposición, cuyos representantes en la Mesa han lamentado las «argucias» del grupo mayoritario para imponer su hoja de ruta independentista. Según los partidos de la oposición, los letrados han emitido un «informe verbal negativo» sobre la propuesta de JxSí que contemplaba un procedimiento exprés de modificación, puesto que de acuerdo con el propio reglamento de la cámara su reforma debe hacerse de forma obligatoria a través de una ponencia conjunta en este caso concreto, ya que afecta a la aprobación de leyes.

Con esta admisión a trámite condicionada, JxSí deberá presentar en el plazo de una semana un escrito aclaratorio que incluya la creación de esta ponencia conjunta, sin entrar ahora en las enmiendas o alegaciones. Sin embargo, los cuatro grupos de la oposición: C’s, PP, PSC y CSQP han anunciado ya que se opondrán a la constitución de esa ponencia, por lo que el Parlament se encontrará en la misma encrucijada que cuando se aprobaron las ponencias de las «leyes de desconexión» pese a la oposición de estos grupos. Entonces, los cuatro partidos no independentistas llevaron la constitución de las tres ponencias ante el Tribunal Constitucional, que las anuló.

El portavoz popular en el Parlament, Alejandro Fernández, ha lamentado que los diputados de mayoría soberanista actúen como «trileros» al intentar sustraer del debate parlamentario la reforma del reglamento y ha decjado claro que su formación responderá a cada paso de JxS en este sentido. Por su parte, el portavoz de CSQP, Joan Coscubiela, ha avanzado que no apoyará la constitución de la ponencia conjunta, pese a que ha sido su representante en la Mesa, Joan Josep Nuet, quien ha permitido la «admisión condicionada» de la reforma.

El TSJC admite otra querella contra Forcadell

Forcadell se ha plegado a esta nueva argucia de la mayoría soberanista el mismo día en que la Sala Civil y Penal del Tribunal Superior de Justicia de Cataluña (TSJC) ha admitido a trámite la querella presentada por la Fiscalía contra los cinco miembros de la Mesa del Parlament que el pasado 6 de octubre acordaron la votación de la resolución parlamentaria en la que se insta al Gobierno de la Generalitat a promover la celebración de un referéndum unilateral de independencia. Se trata de la segunda querella contra la presidenta de la cámara y la primera contra los tres representantes de JxS en la Mesa, Lluís Corominas, Anna Simó y Ramona Barrufet, a los que se imputa los delitos de desobediencia y prevaricación.

En su texto, la sala accede además a la petición de la Fiscalía de que la causa contra Forcadell, Corominas, Simó y Barrufet se sume a la que ya instruye la magistrada María Eugenia Alegret contra la presidenta del Parlament, por haber permitido la votación de las conclusiones de la comisión de estudio sobre la independencia el pasado julio, pese a que esta comisión emanaba de una resolución anulada previamente por el Tribunal Constitucional. Una decisión que implica la asunción por parte del TSJC de la comisión de un «delito continuado» desde que el Constitucional anuló la resolución de noviembre de 2015 que daba por iniciado el proceso constituyente de un nuevo estado catalán. Un funcionario del TSJC ha entregado en mano a los afectados la querella, que se suma a la decisión del Constitucional de anular definitivamente la resolución que está en el origen de la querella.

En su auto, el TSJC advierte de que los querellados, «al permitir por dos veces con su voto la inclusión en el orden del día» las propuestas pactadas por JxS y la CUP que incluían en referéndum unilateral «incumplieron con pleno conocimiento el pronunciamiento contenido» en el auto del TC que resolvió  «advertir a los poderes implicados y a sus titulares, especialmente a la Mesa del Parlamento, bajo su responsabilidad, de su deber de impedir o paralizar cualquier iniciativa que suponga ignorar o eludir los mandatos enunciados”.

Forcadell actuó con contumaz y obstinada voluntad de incumplir los mandatos constitucionales» según la fiscalía, y así lo recoge el TSJC

Una actitud que a juicio del fiscal «pone en evidencia su voluntad inequívoca e irreversible de llevar adelante su proyecto político por la fuerza de los hechos consumados, con total desprecio de la Constitución de 1978, del ordenamiento emanado de la misma, y de los pronunciamientos contenidos» en la sentencia y los autos posteriores del Tribunal Constitucional. La sala recoge además la acusación del fiscal, que recrimina a Forcadell «su contumaz y obstinada voluntad de incumplir los mandatos constitucionales».