Donald Trump ha acusado a su predecesor, Barack Obama, de grabar sus conversaciones telefónicas antes de las elecciones presidenciales en las que salió victorioso. En otro de sus habituales tuits, el presidente de EEUU ha denunciado que es “como Nixon/Watergate” y ha acusado al ex presidente de ser un “hombre malo (o enfermo)”.

«Es terrible. Acabo de enterarme de que Obama hizo que me pincharan el teléfono antes de la victoria. Y no encontró nada. ¡Es McCarthysmo!», sentenció el presidente norteamericano en su cuenta de Twitter, en referencia a la persecución iniciada por este senador durante los años 50 contra simpatizantes de la Unión Soviética.

“Apuesto a que un buen abogado podría hacer un gran caso de que el presidente Obama estuviera grabando mis teléfonos en octubre, justo antes de las elecciones”, asegura en otro tuit. No obstante, el mandatario no ha presentado ninguna prueba que apoye su grave acusación.

Trump ha tratado también de vincular a los demócratas con Rusia mientras su fiscal general, Jeff Sessions, sigue en el punto de mira por sus contactos con Moscú y su vicepresidente, Mike Pence, recibe críticas por haber usado un correo electrónico privado cuando era gobernador de Indiana. Trump abogó por una “investigación inmediata” de los lazos del líder de la minoría demócrata en el Senado, Chuck Schumer, con Rusia y el jefe del Kremlin, Vladímir Putin.

El senador respondió al presidente, también en Twitter, casi de inmediato y le dijo que no tiene ningún problema en hablar de ese contacto que tuvo “con Putin y sus asociados” en 2003 y que ocurrió “a la vista de prensa y público”, al retar a Trump y a su equipo a hacer “lo mismo” sobre sus encuentros y conexiones con funcionarios rusos.