El ex ministro de Educación, Cultura y Deporte José Ignacio Wert, artífice de la Lomce, vuelve el próximo martes al Congreso de los Diputados. Lo hará para comparecer en la Comisión de Educación del Congreso, donde expondrá sus ideas con vistas a un pacto educativo a nivel estatal.

Wert interviene en la Comisión de Educación para la elaboración de un pacto de Estado

Wert dejó la cartera de Educación desde 2011 en junio de 2015 «por razones personales» y fue sustituido por Iñigo Méndez de Vigo. Desde hace unos meses ocupa la embajada de España ante la OCDE en París, de manera será la primera vez que acuda a la Cámara Baja desde finales de mayo de 2015, cuando tuvo lugar la última sesión de control al Gobierno cuando era ministro. Su intervención, que está prevista el próximo martes a las 9.00, se enmarca en la ronda de comparecencias programadas por la subcomisión parlamentaria que negociará un pacto social y político de Estado sobre la enseñanza.

Wert fue el impulsor de la Ley Orgánica Para la Mejora de la Calidad Educativa, una de las leyes más polémicas de la pasada legislatura. El exministro promovió una reforma educativa rodeada de controversia y protestas constantes de buena parte de la comunidad escolar, huelgas y manifestaciones incluidas, de las autonomías no gobernadas por el PP y de toda la oposición parlamentaria, especialmente la nacionalista. Consiguió que las Cortes la aprobaran en 2013, con la mayoría absoluta del PP, aunque Méndez de VIgo se ha enfrentado a la oposición en esta legislatura, donde el PP se encuentra en minoría. El actual ministro se ha visto visto forzado a modificar alguno de los puntos clave de la LOMCE y a la revisión de esta ley; una revisión que ocupó uno de los 150 puntos del pacto de investidura.

La polémica sobre la LOMCE se centró en la regulación para garantizar que los alumnos que lo deseen puedan aprender en castellano en Cataluña, los nuevos bloques de asignaturas, los itinerarios de cuarto de ESO y, sobre todo, las evaluaciones finales de ESO y Bachillerato, con efectos académicos para obtener los títulos correspondientes y acceder a la Universidad.Precisamente, el Ministerio de Educación y las comunidades autónomas acordaron en diciembre pasado dejar transitoriamente sin efectos esas pruebas -que algunos consideran «reválidas»-, lo que se sustanció en un real decreto ley que convalidó el Congreso. Una cesión que fue «un primer paso, pero importante», hacia el pacto educativo, según valoró Méndez de Vigo.