Susana Díaz ha aterrizado este jueves, oficialmente por primera vez, en Barcelona como candidata a la secretaría general del PSOE con la promesa de afrontar el problema catalán en la comisión constitucional del Congreso, es decir, dando alas a la aspiración del socialismo catalán de abrir una tercera vía con la reforma de la Carta Magna. En otras palabras, la presidenta andaluza, en el territorio fuera de Andalucía donde más se juega,  ha prometido asumir como propio el conflicto que atenaza al PSC. “Vamos a ser muy activos en dar una solución a los ciudadanos de Cataluña y del resto de España”, ante el conflicto planteado por los soberanistas, ha asegurado, tras lamentar que “algunos no tienen intención de moverse y otros nos llevan al precipicio”.

Cuando sea secretaria general, ha concluido “seremos activos en la solución desde el diálogo, la negociación y el pacto en el marco donde se tiene que desarrollar de manera inmediata que es la comisión constitucional del Congreso”.

Apoyos orgánicos

Consciente de que juega en terreno contrario, la presidenta andaluza ha optado en su primer acto en esta comunidad por un encuentro con los “activistas”, unos 250 según los organizadores, que deben trabajar para buscar apoyos a su candidatura entre una militancia mayoritariamente proclive a su rival, Pedro Sanchez.

Con la cifra ya cerrada de militantes catalanes que podrán participar en las primarias del PSOE, 14.322 según el recuento publicitado este lunes por la ejecutiva del PSC, Susana Díaz ha dado el pistoletazo de salida a su campaña. Y lo ha hecho tras un trabajo previo de semanas en las que ha tejido una nada despreciable red de apoyos entre cuadros de peso del partido en Cataluña.

En la sede del PSC en la calle Nicaragua de Barcelona Susana Diaz ha asegurado que llega a Cataluña “con la ilusión y la fuerza” del apoyo mayoritario de su candidatura en el resto de España, y ha evitado la supuesta ventaja de Sánchez en este territorio.

Pero más allá de las bases la presidenta andaluza cuenta con apoyos de peso, empezando por el alcalde de Cornellá Antoni Balmón. Factotum del PSC del Baix Llobregat, la federación más importante del socialismo catalán, es el dirigente que más tensó la cuerda del unionismo dentro del PSC cuando el socialismo catalán vivió el cisma del “sector catalanista”. A él se atribuye la expresión “sobra gente” en referencia a los maragallistas que abandonaron el partido cuando el PSC se posicionó en contra de la consulta del 9-N.

Activistas de Díaz

En el encuentro ha participado también el ex ministro de Industria y ex alcalde de Hospitalet, Celestino Corbacho, quien ha acompañado a Díaz en su encuentro con el dirigente de la UGT en Cataluña Matías Carnero. Cuadros del PSC de Tarragona, el Maresme o Lérida han acudido también a la llamada de la presidenta.

La presidenta andaluza cuenta además con las simpatías que Eduardo Madina despierta en esta comunidad para tejer lazos de confianza entre los cuadros catalanes. No en vano el dirigente vasco ganó en Cataluña las primarias que dieron la secretaría general del PSOE a Pedro Sánchez, apoyado entonces, paradójicamente, por Susana Díaz.

De momento, sin embargo, quien gana por goleada en atenciones a los militantes catalanes es Patxi López, que ya ha visitado tres veces esta comunidad, donde cuenta con el apoyo del primer cargo institucional del PSC, la alcaldesa de l’Hospitalet Núria Marin, amiga personal del ex lehendakari.

Pedro Sánchez, por el contrario, no ha pasado todavía por esta comunidad, en la que se juega buena parte de sus aspiraciones a recuperar el liderazgo del PSOE. De hecho no ha concretado todavía ninguna visita oficial, aunque sus representantes en Cataluña dan por hecho ya un gran mitin el 22 de abril, fecha en la que podría coincidir con la presidenta andaluza. Los organizadores de su campaña en Cataluña también hablan de finales de abril para actos multitudinarios de la presidenta andaluza.