El Ayuntamiento de Sevilla ha atribuido a casos de «vandalismo y gamberrismo» los intentos de disturbios ocurridos esta noche durante la «Madrugá» y ha resaltado que tres de los ocho detenidos son delincuentes comunes «que gritaban y daban golpes» y uno de ellos acumula 36 detenciones anteriores.

Además, uno de los 17 heridos en los incidentes ha tenido que ser ingresado en UCI por un traumatismo craneoencefálico, con pronóstico grave, según han informado fuentes municipales. Las fuentes, que no han concretado el centro hospitalario en el que ha sido ingresado ni dato personal alguno del paciente.

El dispositivo especial conjunto de Semana Santa en Sevilla, formado por las distintas administraciones, cuerpos y fuerzas de seguridad y servicios municipales y autonómicos, continuaba reunido a las 10:00 horas para analizar lo ocurrido y aún no se han recabado los datos de los servicios sanitarios para determinar el número de afectados.

En un comunicado, el Ayuntamiento ha recordado que a partir de las 4 de la mañana se han producido carreras y situaciones de pánico en distintos puntos del recorrido de las hermandades hasta que se consiguió controlar la situación.

Desde el primer momento, el dispositivo policial y sanitario se centró en «tratar de difundir la calma y de controlar la situación mientras se trataban de identificar las causas de lo ocurrido».

Las investigaciones siguen abiertas y durante la madrugada se han realizado cuatro intervenciones policiales con ocho detenidos, a las que se han abierto diligencias y que serán puestas a disposición judicial por desorden público.

«Se trata de hechos aislados y sin aparente conexión que se corresponden con casos de vandalismo y gamberrismo. Tres de los detenidos que gritaban y daban golpes son delincuentes comunes. Uno de ellos acumula hasta 36 detenciones», ha precisado el comunicado.

El dispositivo está reconstruyendo aún los hechos para lo que solicita la colaboración de los ciudadanos o medios de comunicación que cuenten con imágenes de lo ocurrido.

La línea primera de investigación es que se produjeron tres carreras iniciales en el eje Postigo-Reyes Católicos-Julio César y que se registró posteriormente, un efecto «dominó con réplicas y hechos aislados que generan situaciones de carreras y pánico en otros puntos de la ciudad».

Pese a que los hechos supusieron en un primer momento la ruptura del cortejo de la Esperanza de Triana, pocos minutos después la «Madrugá» ha continuado con normalidad y todos las imágenes se dirigen a sus templos para recogerse y terminar la jornada sobre las 14:00 horas, como estaba previsto

El recuerdo de año 2000

Los sucesos ocurridos hoy han recordado a los registrados en la Madrugá del año 2000, cuando hubo numerosos avalanchas que causaron decenas de heridos leves y la interrupción momentánea del recorrido de las procesiones más populares de la ciudad.

Esos sucesos se investigaron judicialmente pero la causa se archivó porque no se encontraron culpables, mientras que el entonces alcalde de Sevilla, Alfredo Sánchez Monteseirín (PSOE), atribuyó los incidentes a grupos de «niños pijos» que, con gritos de falsas alarmas, decidieron de forma coordinada y simultánea asustar a los ciudadanos con carreras.

Una vez repuesto de los incidentes de esta noche, las procesiones han retomado sus recorridos, aunque en numerosos lugares con menos público de lo habitual por el contagio del miedo provocado por las carreras.

Una hermandad, el Silencio, ha acelerado su paso y ha llegado al templo media hora antes de lo previsto.

Sin amenaza de lluvia y una temperatura de unos 14 grados, la jornada se presentaba favorable y las procesiones comenzaron a medianoche sus estaciones de penitencia, la primera, la Macarena, símbolo del fervor religioso popular, a cuyo paso se han sucedido lluvias de pétalos y gritos de «guapa, guapa».

El resto de los cortejos religiosos, de tradición secular, fueron saliendo durante la madrugada de sus templos. En completo silencio lo hizo otra de las cofradías más populares, El Gran Poder, conocido como el Señor de Sevilla, a cuyo paso solo se oye el roce entre el suelo y las zapatillas de los costaleros que lo cargan en la espalda.

Esta noche es la más esperada por los cofrades sevillanos, que también siguen con fervor el resto de las 65 cofradías de la ciudad, pero las emociones con las seis que completan su estación de penitencia de madrugada son especiales.

En la misma noche procesionan, además de la Macarena y El Gran Poder, la Esperanza de Triana, Los Gitanos, El Silencio y El Calvario, unas con bandas de música completísimas y otras sin ningún tipo de acompañamiento.

Saetas les han cantado a todas las imágenes, de Cristo o de Virgen, con la diferencia de que en algunos casos se han aplaudido y vitoreado estos cantes flamencos de origen religioso y en otros concluyen con el mismo silencio sepulcral que había antes de empezar a cantarlos.

Hasta el momento han llegado a sus templos tres de las seis hermandades de la madrugada, y la última de ellas que lo hará, si se cumplen los horarios previstos, es la Esperanza de Triana a las 14.00 horas.