El secretario de Organización del PDCat, David Bonvehí, no llevará a la Fiscalía la grabación de una conversación con militantes de la antigua Convergencia en la que reconocía que si el proceso independentista fracasa, su formación debería optar por «un candidato autonomista». El número tres del partido que preside Artur Mas amenazó con recurrir a la Fiscalía convencido de que la filtración procede de ERC, compañeros de gobierno en la Generalitat y en muchos ayuntamientos -entre ellos Manresa, donde se realizó la grabación- pero ha renunciado a su amenaza para rebajar la tensión entre los dos socios de JxS.

«El viernes anuncie que pondría en conocimiento de la fiscalía estos hechos porque me sentía indefenso» ha argumentado hoy Bonvehí, «pero finalmente no lo haré porque soy persona de suma y no de resta, de construir y no destruir y no quiero afectar al proceso independentista y a JxS» ha señalado en declaraciones a Catalunya Ràdio.

El dirigente nacionalista renuncia así al órdago con el que esperaba que Esquerra asumiera su responsabilidad en el incidente, visto como una auténtica traición desde las filas nacionalistas para mostrar al PDCat como un partido poco comprometido con el referéndum independentista y más preocupado en su futuro político. Pero Bonvehí ha dejado claro que no renuncia a unas disculpas de los republicanos y ha reclamado que sus «delatores», los dirigentes de ERC en Manresa Mireia Estafanell y Pere Culell, asuman su responsabilidad política.

«Las grabaciones demuestran que las voces son de quien son y espero que cada cual asuma su responsabilidad política» ha señalado tras recordar que el propio portavoz republicano en el Congreso, Joan Tardà, reconoció en las cintas a Estafanell y Culell conminándose a enviar la grabación a Oriol Junqueras.

Crisis en JxS

La filtración de las grabaciones a Bonvehí, y la posterior aparición de la conversación completa, en la que aparecen las voces de Estafanell y Culell ha evidenciado la profunda crisis de confianza entre los dos socios de gobierno en Cataluña a medida que se acercan las fechas clave para la convocatoria independentista. Ha sido la más evidente de unas discrepancias mucho más de fondo, que se vislumbran en la batalla interna sobre quién debe firmar los decretos relacionados con la organización del referéndum, habida cuenta de que los responsables de la consulta serán pueden acabar inhabilitados por desobediencia al Tribunal Constitucional, como ya ha sucedido a Artur Mas, Francesc Homs, Irene Rigau y Joana Ortega.

El dirigente del PDCat ha intentado negar hoy este extremo y ha asegurado que «no hay crisis de confianza en JxS, es una filtración que afecta a mi persona, me siento indefenso y no me explico porque lo hicieron». Pero en el PDCat se preguntan por qué todavía no se ha producido una rectificación de sus socios republicanos. «ahora la pelota está sobre el tejado de Esquerra» aseguran en este sentido, a la espera de una declaración republicana.

Mientras, Carles Puigdemont y Oriol Junqueras intentarán hoy recoser heridas durante la reunión del Consell Executiu tras una Semana Santa en la que la tensión entre los miembros del ejecutivo catalán ha subido enteros. La propuesta de ERC pasa de nuevo por un acto público de reafirmación del compromiso con la celebración del referéndum, pero en el PDCat muchas voces recuerdan que el compromiso público ya se ha hecho explícito, ahora ha llegado el momento de empezar a dar pasos ejecutivos, que necesariamente pasan por comprometer a Junqueras.