La primera ministra británica, Theresa May, ha comparecido por sorpresa este martes para convocar elecciones generales el próximo 8 de junio. El Reino Unido, que celebró sus últimas elecciones generales en el año 2015, no estaba llamado a las urnas de nuevo hasta 2020. La propia May había rechazado previamente la idea de celebrar unas elecciones adelantadas, pese al marco novedoso que proporcionaba el contexto del Brexit.

Para adelantar las elecciones, May debe conseguir el voto favorable de dos tercios de los miembros de la Cámara de los Comunes. El Partido Conservador que lidera, sin embargo, sólo posee 331 de los 650 asientos, aunque se prevé que el Partido Laborista de Jeremy Corbyn ‘preste’ a sus 232 parlamentarios, con lo que el límite se superaría con facilidad.

En una intervención realizada a las puertas de su residencia en el número 10 de Downing Street, May ha explicado que cuando accedió al gobierno “el país necesitaba estabilidad” y que ésta ya está “conseguida”. “El Reino Unido abandonará la Unión Europea y en eso no hay marcha atrás”, ha sentenciado.

Sin embargo, ha justificado la necesidad de elecciones alegando que, pese a que el Gobierno “tiene un plan para el Brexit que le permitirá recobrar el control de sus leyes y sus fronteras”, los partidos de la oposición “se oponen”. “Debería haber unidad en Westminster, pero no la hay”, ha lamentado, subrayando que los laboristas “han amenazado con votar en contra del acuerdo final”, los liberal-demócratas “quieren llevar las negociaciones a punto muerto” y los nacionalistas escoceses “se oponen a la labor del Gobierno”.

Fortaleza electoral

“Nuestros oponentes creen que porque la mayoría del Gobierno sea pequeña, pueden debilitar nuestra determinación y forzarnos a cambiar el rumbo. Están equivocados”, ha sentenciado May, que ha defendido que “cada voto para los conservadores fortalecerá la posición del Reino Unido en la negociación del Brexit”. May, precisamente, convoca las elecciones en uno de sus mejores momentos de cara a la opinión pública, tras la firma del artículo 50 que pone en marcha de manera definitiva el camino hacia el abandono de la Unión Europea y como un referéndum hacia la posición que la nación debe mantener durante todo ese proceso.

Intención de voto en Reino Unido - YouGov

Intención de voto en Reino Unido – YouGov

Según la última encuesta publicada por YouGov, y realizada entre los días 12 y 13 de abril, el 44% de los británicos se decantaría en las urnas por los Conservadores, frente al 23% que optaría por los Laboristas. Los liberal-demócratas subirían hasta el 12%, mientras que UKIP se estancaría en torno al 10% del voto. Además, el 50% de los británicos optan por Theresa May como la “mejor” opción para ocupar el cargo de primera ministra, frente a sólo un 14% que prefiere a Jeremy Corbyn.

Oportunidad para frenar un ‘Brexit duro’

Los partidos de la oposición han recibido inmediatamente la noticia como una oportunidad para frenar un Brexit perjudicial para los intereses del Reino Unido. “Esta elección es vuestra oportunidad para cambiar el rumbo del país”, ha lanzado Tim Farron, líder de los liberal-demócratas, que se ha dibujado como la “única opción” para evitar una mayoría conservadora.

“Si queréis evitar un Brexit desastroso y duro. Si queréis mantener al Reino Unido en el mercado único. Si queréis un Reino Unido abierto, tolerante y unido, ésta es vuestra oportunidad”, ha defendido Farron, que ha reaccionado antes que el laborista Jeremy Corbyn, que se ha limitado a señalar que su partido “ofrecerá al país una alternativa efectiva a un gobierno que ha fracasado en la reconstrucción de la economía, ha disminuido los niveles de calidad de vida y ha realizado recortes perjudiciales para nuestras escuelas y nuestro sistema de salud”.