El PNV finalmente no presentado enmienda a la totalidad de los presupuestos generales del Estado aprobados por el Gobierno de Mariano Rajoy al considerar que existe un principio de acuerdo suficiente. Sin embaro, ha advertido que si antes del próximo jueves no se cierra un acuerdo definitivo favorable apoyará las enmiendas ya presentadas por el resto de grupos. El partido nacionalista considera que se han dado pasos importantes para «desbloquear» un «muy buen acuerdo para Euskadi». Valoración que puntualiza señalando que si «la actual expectativa no se ve correspondida» los cinco parlamentarios votarán a favor de las enmiendas a la totalidad ya formalizadas.

El portavoz del PNV, Aitor Esteban ha reconocido que ha sido tras la llegada del presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, cuando se han «desbloqueado cosas importante» que han llevado a adoptar esta decisión al considerar que «podría haber bases para un acuerdo». Esteban ha añadido que esto no significa que a día de hoy esté «absolutamente descartado» que no se respalde una enmienda a la totalidad durante el pleno del día 4 de mayo.

Se trata por ahora de un gesto que acerca al PNV al acuerdo pero que deja la puerta abierta a tensionar aún más la negociación, que continuará abierta hasta el mismo día de la votación prevista para el jueves 4 de mayo en el Pleno del Congreso.

Los intentos para cerrar el pacto y apoyo del PNV a las cuentas se han intensificado hasta el último minuto al más alto nivel. El presidente del PNV, Andoni Ortuzar, y el presidente del PP, Mariano Rajoy han mantenido una conversación telefónica esta misma mañana sin que por ahora haya permitido sellar el respaldo de los nacionalistas.

Los cinco votos del PNV son esenciales para que el Ejecutivo del PP pueda sacar adelante sus cuentas. Por ahora Rajoy cuenta con el respaldo de Nueva Canaria, UPN y Ciudadanos pero requiere del respaldo del PNV. No le saldrá barato. La formación nacionalista ya ha anunciado que negociará “hasta el último minuto” y que lo hará para dar salida a lo que denomina la “Agenda vasca” sobre la que pivota toda su negociación y que abarca un amplio catálogo de materias. Sin duda la más relevante es la referida a cuestiones económicas e infraestructuras. Formalmente han quedado fuera otros aspectos reclamados por el PNV como la política penitenciaria o el régimen económico de la Seguridad Social, en los que sin embargo no se descarta que se puedan establecer niveles de compromiso a futuro.

El principal escollo se encuentra en la negociación de la liquidación pendiente del Cupo desde 2007 y la aprobación de una nueva Ley Quinquenal del Cupo que actualice la fórmula y mecanismo de cálculo y relación entre ambas administraciones. El portavoz del Gobierno vasco, Josu Erkoreka, ha asegurado esta mañana que la distancia aún es significativa y que por ahora no se dan las condiciones para cerrar un acuerdo en una cuestión fundamental para el Ejecutivo de Iñigo Urkullu.

El Cupo, el principal escollo

El cruce de discrepancias se centra en la cuantificación de las discrepancias contables que mantienen ambos gobiernos desde hace una década y que sumaba al inicio de la negociación un montante de 1.600 millones de euros. Los contactos de ambos equipos técnicos se centran en dos periodos, el relativo a 2007 a 2011 y de 2012 a 2016. Junto a ello, el PNV insiste en la necesidad de dejar encarrillado la aprobación de una nueva Ley Quinquenal del Cupo que renueve la prorrogada desde 2011.

Junto a esta materia, los acuerdos pendientes se encuentran en otro ámbito al que los nacionalistas conceden gran relevancia como s la política energética. El PNV quiere que el Gobierno adopte medidas que permitan reducir la tarifa eléctrica al tejido industrial vasco que considera que su elevado coste limita la competitividad de la industria vasca.

En donde sí se han logrado acuerdos es en lo relativo a las infraestructuras, donde PP y PNV han logrado importantes avances en materia de Alta Velocidad. También se han dado avances en ámbitos como la política de empleo público, donde el PNV había reclamado al Gobierno de Rajoy que permitiera elevar las tasas de reposición en la Ertzaintza y desbloquear las dos OPE que había recurrido.

Por su parte EH Bildu sí ha presentado una enmienda a la totalidad al proyecto de Presupuestos. En su opinión, respaldarlos supondría «blanquear al PP de la corrupción» un partido que «obstaculiza cualquier avance en materia de paz y convivencia».