Un año después de que IU y Podemos sellaran el pacto para concurrir juntos a las elecciones del 26-J, ambas formaciones anuncian que romperán la uniformidad en el Congreso de los Diputados y votarán  separadamente una propuesta, por primera vez desde el inicio del pacto. La iniciativa que se debate este martes aborda la situación de Venezuela: pide la liberación de los presos políticos y muestra su preocupación por la crisis institucional venezolana; un texto ante el que Podemos se pone de perfil con su abstención, después de que el Tribunal Supremo de Venezuela inhabilitara la Asamblea Nacional, con mayoría opositora, mientras que IU ratifica sus tesis y votará en contra de la iniciativa.

La proposición no de ley presentada por el PP, sin carácter legislativo pero sí simbólico y político, será previsiblemente aprobada este jueves gracias a los votos a favor de PP, Ciudadanos y PSOE. La propuesta pide al ejecutivo que a «asumir responsabilidades» para lograr «respeto a la democracia», a la vez que le pide que «garantice la separación de poderes y el Estado de Derecho», y «las libertades, los principios democráticos y los Derechos Humanos». El texto popular también exhorta al ejecutivo del país a convocar elecciones.

En este sentido, el documento que se llevará hoy a pleno pide al gobierno liderado por Nicolás Maduro que continúe la colaboración con los actores internacionales para garantizar «el cumplimiento de los principios democráticos». En último lugar, reclama que el Gobierno «exija al Gobierno venezolano la inmediata liberalización (sic) de todos los presos políticos».

Es la primera vez que IU hace uso de la «libertad de voto» establecida en el reglamento del grupo confederal de Unidos Podemos. Hasta ahora, el partido de Pablo Iglesias y el de Alberto Garzón siempre han mantenido la misma postura en el Congreso de los Diputados. Desde estas formaciones, intentan enmarcar esta situación inédita en el marco de la normalidad, y precisan que el acuerdo electoral sellado hace justo un año -bautizado como el pacto de los botellines- contemplaba «autonomía de voto» de las confluencias integradas en el grupo a la hora de posicionarse en el Congreso de los Diputados.

Reconocen sin embargo que la votación separada no es usual y que hasta el momento se han cuidado de no mostrar estas diferencias en la Cámara para no despertar recelos ni cuestionar la alianza. Unos temores que, un año después, parecen haber desaparecido. La decisión de IU de votar contra la propuesta fue anunciada este mismo martes a Podemos, que un día antes había informado de que todo el grupo confederal se abstendría. La formación morada ha tenido que rectificar poco después esta información, distribuida a través de sus canales oficiales, especificando que habría «voto dividido».