Mariano Rajoy y Carles Puigdemont  han coincidido hoy en la inauguración del Salón del Automóvil sin que se haya hecho realidad todavía la entrevista reclamada por el presidente de la Generalitat desde diciembre de 2016, que el jefe del Ejecutivo central ha ido posponiendo ante la imposibilidad de llegar a ningún acuerdo con el líder catalán. Puigdemont insiste en que la celebración de un referéndum independentista debe figurar en el orden del día del encuentro, y Rajoy no quiere recibir al presidente catalán para que el encuentro se convierta en una nueva escenificación de victimismo cunado se niegue a debatir esta iniciativa, que el Gobierno ya ha dicho que «no puede ni quiere permitir».

Rajoy ha aprovechado su intervención en la apertura del Salón, en presencia de Puigdemont, para reclamar que se evite «toda tentación de desconexión y aislamiento para poder competir en un mundo global». Conectar, ha agregado «implica abrirse, suprimir barreras y compartir», en definitiva «sumar fuerzas».

Puigdemont se ha limitado, durante su intervención, a reclamar el Corredor Mediterráneo

El presidente de la Generalitat, por su parte, no se ha salido del guión que exigía el acto al limitarse a reclamar el Corredor mediterráneo. Ya entrará en mayores profundidades el día 22 en Madrid, donde ofrecerá una conferencia para proponer por enésima vez a Rajoy un referéndum pactado del que el jefe del Ejecutivo no quiere ni oír. Puigdemont pidió el salón antiguo de plenos del Senado para celebrar este acto, lo que le fue denegado, recordándole, entre otras cosas, que pudo ir a la Cámara Alta durante la Conferencia de Presidentes de enero y no se presentó.

Finalmente, ha encontrado acogida en el ayuntamiento de Madrid, que alquila salas para actos. Según han avanzado a Efe fuentes del Govern, la conferencia de Puigdemont se titulará «Un referéndum para Cataluña. Invitación a un acuerdo democrático», un acto al que la Generalitat ha invitado a todos los grupos políticos, instituciones económicas, empresarios y líderes sociales.

«Último intento negociador»

Pero los plazos autoimpuestos por JxS para la celebración de la consulta van corriendo, por lo que Carles Puigdemont insistió ayer en ese encuentro que la Generalitat presenta como el «último intento negociador» antes de recurrir a un referéndum unilateral para el que no cuentan con el apoyo de CSQP.

Este es el contexto en el que Puigdemont y Rajoy se han encontrado ante la patronal española del automóvil reunida en el Salón Oval del MNAC. Es la tercera vez que el presidente del Gobierno preside la inauguración de este salón bienal, con el que tiene un fiel compromiso. Inauguraciones que en los años anteriores compartió con Artur Mas y en las que siempre se ha esforzado por mantener el carácter institucional del encuentro al margen de los roces con la Generalitat.