Una entidad creada en 2007 por la ex presidenta de la Comunidad de Madrid, Esperanza Aguirre, que recibía el nombre Dos de Mayo Nación y Libertad, recibió pagos de casi seis millones y medio de euros por parte de la Fundación Caja Madrid, en la época en la que Miguel Blesa era su máximo responsable. Así lo asegura un informe de la Guardia Civil, remitido el pasado 1 de marzo al magistrado de la Audiencia Nacional Eloy Velasco, que detalla esos movimientos alrededor de la financiación irregular del PP en la Púnica.

Según publica El Español, hay muchos movimientos en los ejercicios 2008 y 2009 «desde la Fundación Caja de Madrid con destino a la fundación Dos de Mayo, Nación y Libertad, consistiendo en altas aportaciones dinerarias, una de 4,55 millones de euros y otra de 1,862 millones de euros», revela la UCO en el informe citado por dicho medio. Es ahora la Agencia Tributaria la que está trabajando para esclarecer las compras y ventas de la mentada fundación entre 2007 y 2010.

El propio juez Velasco hizo caso al requerimiento de la Fiscalía de obtener dicha información para «esclarecer si el Partido Popular utilizó también para abonar gastos de campaña de forma subrepticia a la fundación Dos de Mayo, Nación y Libertad, a la vista de las importantes cantidades recibidas por dicha entidad por parte de Caja Madrid».

Creada en 2007 y cerrada en 2014, alegando falta de fondos para seguir con su actividad, Dos de Mayo, Nación y Libertad, estaba presidida por el catedrático Fernando García de Cortázar. Él mismo explicaba que los objetivos de su creación iban más allá de la conmemoración del alzamiento contra la invasión francesa y que debían divulgar «los valores de nación y libertad defendidos por los madrileños».

Entre las actividades impulsados por la fundación se encontraban conferencias, exposiciones o actos de corte académico. En 2014 García de Cortázar lamentó el cierre de esta fundación afirmando que «resulta paradójico que, cuando la nación española se ha convertido en un concepto atacados, demonizado y hasta negado por el voluntarismo arbitrario de los partidos nacionalistas, la Comunidad de Madrid […] pierda precisamente el órgano del que se ha venido sirviendo en los últimos años para la defensa de esta idea».